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10 Minutos con Jesús. Hoy: Todo me sale mal.

por 10 Minutos con Jesús

Compartimos la cuarta entrega de las meditaciones que difunde el equipo de 10 Minutos con Jesús. El equipo de 10 minutos con Jesús está conformado por sacerdotes y laicos de EE.UU, México, Inglaterra, España, Colombia, Kenya, Filipinas, que hacen posible que miles de personas de todo el mundo pasen 10 minutos diarios de conversación con Jesús a través de WhatsApp, Spotify, Telegram, Instagram, YouTube, Ivoox, Podcast de Apple, Google Podcast…

Señor mío y Dios mío, creo firmemente que estás aquí,  que me ves, que me oyes. Con profunda reverencia te pido perdón de mis pecados y gracia para sacar fruto de este rato de oración. Madre mía inmaculada, San José, mi padre y señor, Ángel de mi Guarda,  interceded por mí.

En una ocasión, sobre el muro de un edificio en obras,  cerca de mi casa, apareció una pintada que decía “todo me sale mal”. Pensé en el pobre que lo había pintado. Debía de estar un poco o muy desanimado. Pasaron unos días -unos 15 – y la misma persona que había escrito aquello completó su frase. Era la misma persona porque era el mismo tipo de letra y la misma pintura. La frase quedó así: “Todo me sale mal y me da igual”.  En fin, que además de estar de bajón, ahora,  había perdido la esperanza. Vamos que ha tirado la toalla. Que todo le importa un pepino. Pensé que era una pena.

Otra mirada

Unos días después, pasé por allí con un amigo sacerdote y le enseñé la pintada al  mismo tiempo que le  explicaba mi interpretación de aquello. Él me dijo que se trataba de un hombre al que le ha salido todo mal,  ha tenido fracasos,  pero ha entendido que no puede engancharse, que hay que seguir para adelante con alegría y por eso después de unos días escribió “y me da igual”. Hay que seguir para adelante. Le dije a mi amigo que me gustaba más su interpretación. Es cierto que el mayor fracaso no es tener errores. El mayor fracaso es quedarse atrapado por el fracaso. De la misma manera, el mayor éxito del demonio no es simplemente que tengamos errores o debilidades, que metamos la pata. El mayor éxito del demonio, lo que él busca al final, es que nos quedemos atrapados en el fracaso. Y esto a veces nos puede ocurrir cuando el  mismo error se repite una y otra vez. Jesús, hay fracasos, pecados repetidos, derrotas debilidades, traiciones, y no me da igual. No me da igual haberte ofendido;  pero lo que no puedo,  lo que no puedo hacer es dejarme atrapar por la tentación de la tristeza. Por la tentación de la falsa coherencia. Parece que el demonio, ante mis pecados repetidos, me dice algo como que “hombre, no seas hipócrita. No serás hipócrita de decirle al Señor, por enésima vez, que le quieres, que no vas a volver a repetir esa metedura de pata”.  

Que no me atrape la tentación

Señor, aunque en mi vida hay fracasos, que no me deje atrapar por el fracaso, que no me quede ahí;  que no me deje atrapar por la tentación de la falsa coherencia. Los evangelios dan la impresión de empeñarse en recoger las meteduras de pata, los errores de los apóstoles. Especialmente las meteduras de pata de San Pedro, el primer Papa,  príncipe de los apóstoles, columna de la iglesia.  Pues en la última cena, cuando el Señor habla, cuando tú Jesús hablas de la pasión que es inminente, Pedro lleno de ardor guerrero, se te acerca y te dice eso de “yo daré  mi vida por ti”.

Pedro mete la pata

Primera metedura de pata. Pedro se deja llevar un poco por la pasión y no se da cuenta de su propia debilidad. Dice que dará la vida por el Señor y en el huerto de los olivos no es capaz de rezar una hora  pues se duerme enseguida.

La segunda metedura de pata es cuando llegan los soldados con Judas al frente. Se despierta,  no sabe qué hacer, y de repente saca la espada y se pone a cortar orejas. La  tercera metedura de pata es cuando una mujer se acerca a Pedro y le dice “tú estabas con Jesús y Pedro dice que no, no y no y canta el gallo. Sale Pedro y llora con amargura. Llora su pecado porque no le da igual. No le da igual haber traicionado al Señor

Tres preguntas

Después de la resurrección,  Jesús le preguntara tres veces si lo amaba, y Pedro dice que sí. A  la tercera vez, Pedro responde: “Señor, tú sabes todo; tú  sabes que te quiero”. Tú sabes que tengo pecados y que no me dan igual los pecados. Pero a pesar de todo te quiero. A pesar de todo te quiero y quiero estar junto a ti. Porque tú Señor pasas página y me dices que tenemos todavía mucho por delante. Es  asombroso que tú sigues fiándote de mí. Como te seguiste fiando de Pedro. A Pedro no le dijiste que iba a tener que comprender que con esos errores tan grandes o pequeños que había cometido, tendría que entender que le ibas a encargar a otro ser el primer papa. Pues el Señor mantiene la promesa y Pedro es el primer papa.

A Dios le da igual

Parece que al Señor le da igual que todo lo hayas hecho mal. Así que también yo digo que me da igual si todo me sale mal. Y decir que me da igual no es frivolidad;  no es desesperanza. Es confianza en tu amor misericordioso. Es seguridad de que siempre estás a mi lado.  No conviene el triunfo del desánimo, de la desesperanza. El triunfo de quedarme atrapado por el fracaso. San Pablo dice que está convencido de que nada podrá  separarnos del amor de Dios. Que la Virgen siempre vendrá para ayudarme a curar mis heridas. Doy gracias, Dios mío por los buenos propósitos afectos e inspiraciones que me has comunicado en esta meditación. Te pido fuerza para ponerlos por obra.

Madre mía inmaculada, San José,  mi padre y señor, Ángel de mi Guarda, interceded por mí.

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4 comentarios

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Griselda octubre 19, 2019 - 1:40 pm

Recien leo 10 min con Jesús, la verdad que justo hoy era para mi el mensaje, estaba muy triste porque esta mañana, como ya hace un tiempo, mi marido me había llamado quejándose de todo lo que soy, lo que no soy, lo que hago y lo que no. Tanto que salí a hacer los mandados y le decía a Maria que no tenía más ganas de vivir, porque no importa cuánto me esfuerce, todo me sale mal!! Pero leyendo esto comprendí que si Dios me ama a pesar de todo, porque me lo demuestra, no puedo dejarme ganar por la tristeza y el desánimo, tengo que seguir por mis hijos y confiar más en que él me solucione los problemas con mi marido. Dios los bendiga

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Paula octubre 19, 2019 - 7:00 pm

Gracias por esta reflexión, hace días que me siento desanimada. Problemas en mi familia y de salud, que me bajonean. Pero el Señor me ama y nuestra madre que siempre intercede ante mis súplicas son el refugio donde encuentro la calma y la paz. Gracias!

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MCarmen Ortiz Taboada octubre 21, 2019 - 9:03 pm

Dios quiere que esté aquí, leyendo y meditando…..No puedo caer en el desánimo, a pesar de mis muchas caídas; sino mantener la esperanza. Dios está conmigo …….Sma. Vírgen María, ruega por nosotros.

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Miguel Ferrer Sancho noviembre 5, 2019 - 4:51 am

Oí el otro día un podcast en el que se hacía referencia a Pedrito Ballester, querría darle difusión, y no lo localizo. ¿Podrían ayudarme, en que día se publicó, por favor?.

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