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Meditación del día 28 de noviembre

por Pbro. Luis A. Zazano
Lucas 21, 25-28. 34-36-fb

Evangelio según san Lucas 21, 25-28. 34-36

Habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas; y en la tierra, los pueblos serán presa de la angustia ante el rugido del mar y la violencia de las olas.
Los hombres desfallecerán de miedo por lo que sobrevendrá al mundo, porque los astros se conmoverán.
Entonces se verá al Hijo del hombre venir sobre una nube, lleno de poder y de gloria.
Cuando comience a suceder esto, tengan ánimo y levanten la cabeza, porque está por llegarles la liberación».
Tengan cuidado de no dejarse aturdir por los excesos, la embriaguez y las preocupaciones de la vida, para que ese día no caiga de improviso sobre ustedes
como una trampa, porque sobrevendrá a todos los hombres en toda la tierra.
Estén prevenidos y oren incesantemente, para quedar a salvo de todo lo que ha de ocurrir. Así podrán comparecer seguros ante el Hijo del hombre».

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Habrá signos

1) Angustia: Es algo que seguramente aparecerá en este transcurso del tiempo de tu vida. Es algo que debemos luchar pues la angustia aparece y nos aprisiona el pecho y nos lleva a ahogarnos. En el evangelio se nos presenta un triángulo vicioso: angustia, miedo y ansiedad. Cuando ese triángulo aparece en nuestras vidas nos lleva a la muerte espiritual. La angustia es ese cúmulo de cosas que no podés resolver o dejar. Esto lleva al miedo y al pánico, que son cosas que no terminamos de resolver; y por supuesto que se suma la ansiedad, en donde todo lo queremos ya y resuelto. Hoy Dios te invita a cuidar tu vida y a visar si estos tres ejes rondan por tu corazón.

2)  Liberación: En el caminar de esta vida estamos llamados a ser libres. En este año puede ser que te hayas atado a muchas cosas o personas, y hoy se te invita a que seas libre y vivas en libertad. Dios quiere que seas una persona que ande en la vida con la frente en alto porque tenés dignidad, y que seas libre sabiendo que vos sos el que pilotea tu vida.

3)  En pie: Nuestra esperanza como cristianos es que sabemos que Cristo vendrá por segunda vez. Él es nuestra esperanza y nos trae paz. Una paz única que nos anima y nos llena de su amor. En este inicio del Adviento Jesús te propone recordar que nuestra esperanza es Él y Él mismo te lleva a ese círculo virtuoso que es fe, esperanza y caridad.

¡Vamos!, porque #NavidadesJesús.

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