Señor mío, Jesucristo, presente en el Santísimo Sacramento, te adoramos y te agradecemos por este gran misterio de tu amor.
Tú, Jesús, nos enseñaste esta gran verdad sobre tu Espíritu de Amor y Verdad. ¡Y qué poco pensamos en ella! ¡Qué poca fe, Señor, perdónanos!
Te pedimos, Señor, que abras nuestro corazón a las gracias e inspiraciones de tu Santo Espíritu, para que podamos obrar, en todos los momentos de nuestra vida, siguiendo la voluntad de Dios.
¡Ven Espíritu Santo! Amor del Padre y del Hijo, ven en nuestra ayuda en medio de nuestras tristezas e incertidumbres; acompáñanos e ilumínanos en nuestro diario caminar.
Que al partir de tu sacramental presencia frente al Santísimo Sacramento podamos sentirnos reconfortados porque has puesto en nuestro corazón la fortaleza y la paz de ese tu Santo Espíritu.
¡Gracias, Jesús!
Discover more from Misioneros Digitales Católicos MDC
Subscribe to get the latest posts sent to your email.