Oh, amado Jesús, ayúdame a esparcir tu fragancia por donde quiera que vaya. Inunda mi alma con tu Espíritu y Vida. Que mi vida entera sea un resplandor de la tuya. Permanece tan dentro de mí, que cada alma con que me encuentre pueda sentir tu presencia en la mía.
Quédate conmigo, oh, Jesús, y serás Tú quien resplandezca sobre los demás a través de mí. Permíteme predicarte más allá de las palabras, a través de mi ejemplo y a través de todo lo que haga en tu nombre, con el amor que siento por Ti.
¡Permite que no me vean a mí sino solamente a Ti, Jesús!
Amén
(Fragmento de la oración de las Hermanas Misioneras de la Caridad)
Discover more from Misioneros Digitales Católicos MDC
Subscribe to get the latest posts sent to your email.