Meditación del día 2 de enero - Misioneros Digitales Católicos MDC
Portada » Meditación del día 2 de enero

Meditación del día 2 de enero

por Pbro. Luis A. Zazano

Evangelio según san Juan 1,19-28

Este es el testimonio que dio Juan, cuando los judíos enviaron sacerdotes y levitas desde Jerusalén, para preguntarle: “¿Quién eres tú?”.
El confesó y no lo ocultó, sino que dijo claramente: “Yo no soy el Mesías”.
“¿Quién eres, entonces?”, le preguntaron: “¿Eres Elías?”. Juan dijo: “No”. “¿Eres el Profeta?”. “Tampoco”, respondió.
Ellos insistieron: “¿Quién eres, para que podamos dar una respuesta a los que nos han enviado? ¿Qué dices de ti mismo?”.
Y él les dijo: “Yo soy una voz que grita en el desierto: Allanen el camino del Señor, como dijo el profeta Isaías”.
Algunos de los enviados eran fariseos,
y volvieron a preguntarle: “¿Por qué bautizas, entonces, si tu no eres el Mesías, ni Elías, ni el Profeta?”.
Juan respondió: “Yo bautizo con agua, pero en medio de ustedes hay alguien al que ustedes no conocen:
él viene después de mí, y yo no soy digno de desatar la correa de su sandalia”.
Todo esto sucedió en Betania, al otro lado del Jordán, donde Juan bautizaba.

El testimonio

1) Confesó: Es importante tener en claro quién sos y quién no sos. Hay veces que asumís cosas que no corresponden. Una vez me tocó vivir una situación bastante incómoda. Una persona empezó a decir cosas de mí que yo no era. Claro que lo primero que quería hacer fue denunciarla y dar a conocer que era mentira. Mi guía espiritual, cuando lo fui a ver, me dijo: “Pero eso que dice que sos, lo sos?”. Le dije: “Claro que no”, entonces me dijo: “Listo, el tiempo y tu actuar develarán la realidad”. Y así fue. Por eso no asumas algo que no sos o que dicen que sos, porque el tiempo se encarga. Calma y no te preocupes.

2) Una voz: Es importante hablar y saber decir las cosas a su tiempo, porque callar solo puede alimentar la imaginación y una enfermedad. El tema no es hablar, sino también saber en qué momento. Date la oportunidad de pedir a Dios la capacidad de saber hablar y la prudencia para saber en qué momento.

3) Betania: Es el lugar del encuentro y de los afectos, del cambio. Porque siempre cuando uno cambia de rumbo en su vida necesita de la compañía de personas “vitamina”.
Esas personas que te dan paz y te animan a seguir. Si hay algo que disfruto es cuando voy a ver a mis amigos. Tengo unos amigos que me aguantan bastante y hasta me marcan cuando me dicen: “Hace rato que no nos vemos”. Y por eso, a pesar de estar agotado, me llego a verlos porque sé que me hacen bien. Por eso, vos también busca cuidar tu Betania, esa gente que te llena la vida y también te marca el corazón. Algo bueno está por venir.


Discover more from Misioneros Digitales Católicos MDC

Subscribe to get the latest posts sent to your email.

Artículos relacionados

Deja un comentario

Este sitio web utiliza cookies para mejorar su experiencia. Asumimos que está de acuerdo con esto, pero puede optar por no aceptarlas si lo desea. Acceptar Leer más

Privacidad & Políticas de Cookies

Discover more from Misioneros Digitales Católicos MDC

Subscribe now to keep reading and get access to the full archive.

Continue reading