“Ven Espíritu Santo, como río de fuego, ven como un torbellino de luz.
Ven a derramarte como un manantial de vida desbordante. Tú conviertes mi interior en una pradera verde y serena donde habita la paz. Espíritu Santo, ven, como un impulso de viento que renueva. Porque eres fuerza joven, empuje saludable de vitalidad. Déjame entrar en tu abismo luminoso, y bailar de alegría, y nadar entre una multitud chispeante de estrellas. Acaríciame con tu soplo cálido que es amor. Ven, Espíritu Santo, Espíritu, libertad. Ven, no te detengas, ven…”
Discover more from Misioneros Digitales Católicos MDC
Subscribe to get the latest posts sent to your email.