“Ruega por nosostros y por el mundo entero”
La Virgen de la Candelaria de Copacabana, Nuestra Señora de Copacabana o Virgen de Copacabana es una de las advocaciones más antiguas de la Virgen María en América.
A orillas del Lago Titicaca en Bolivia, recostados sobre una colina se encuentran la Basílica y Santuario de Nuestra Señora de Copacabana.
El culto a la Virgen de Copacabana surgió en 1583. En el pequeño pueblo de Copacabana, los indígenas vivían divididos en dos grupos, los Anansayas y los Urinsayas. A pesar de haber recibido la fe por parte de la orden Dominicana, continuaban apegados a sus antiguas supersticiones. Malas cosechas y otras desventuras obligaron a los indígenas a pensar en atraer los favores del cielo. Los Anansayas resolvieron fundar una cofradía y ponerla bajo la advocación de la Virgen de la Candelaria, los Urinsayas se opusieron alegando que ellos tenían pensado dedicarla a San Sebastián, pero al final no se hizo nada.
Un buen indio llamado Francisco Yupanqui no abandonó la idea y concibió el proyecto de labrar una imagen de la Virgen pensando que una vez hecha y trasladada al pueblo sería más fácil establecer la cofradía propuesta.
Ensayó primero labrando con sus manos una imagen de barro que salió tan tosca que se la mandaron retirar de la iglesia. Se dirigió a Potosí para aprender allí algo de escultura y luego a La Paz donde conoció a un maestro escultor español que lo ayudó a decorar la imagen. En La Paz supo que les había sido dada la licencia para fundar la cofradía de la Virgen en el pueblo. Este hecho motivó a Yupanqui a terminar su obra. Los Urinsayas admitieron fundar la cofradía, pero no aceptaron la imagen labrada por Yupanqui. En La Paz esta imagen llegó a manos del cura de Copacabana, quién decidió llevar la imagen al pueblo. En febrero de 1583, la imagen de María llegó a los cerros de Guacuyo, lo que hace de este Santuario mariano uno de los más antiguos de América, junto a los de Guadalupe en México y Cocharcas en Perú. Todo el pueblo salió gozoso a recibirla y con gran alegría la condujeron a la iglesia donde se celebró una misa en su honor. El templo actual data de 1805 y la imagen fue coronada durante el Pontificado de Pío XI.
En el día de Nuestra Señora de Copacabana, solicitemos a nuestra Madre la esperanza de que siempre reinen entre nosotros el amor y la paz, porque hasta el cielo no paramos.