Fue predicador, confesor, organizador infatigable de peregrinaciones, misiones, procesiones, y manifestaciones populares de fe.
El santoral del 16 de mayo de la Iglesia católica, recuerda a un enorme sacerdote italiano que dejó una marca muy profunda en el cristianismo mundial, a través de su vida de fundador de obras esenciales para la gente pobre y carenciada. San Luis Orione, el padre Orione o simplemente Don Orione, nació en 1872, en Pontecurone, pequeño pueblo al norte de Italia. El ambiente de pobreza y piedad sincera que caracterizó a su familia, fueron el mejor estímulo para hacer brotar un amor ardiente hacia Dios y hacia los hombres, que se convirtió en la luz y la guía de toda su vida. De pequeño, sintió la llamada de entregar su vida a Dios y a los demás como sacerdote. Pasó por los franciscanos y más tarde por los salesianos, dónde conoció a Don Bosco, de quien fue discípulo, y extrajo gran parte de su formación religiosa. En Turín, también, conoció las obras de caridad de san José Benito Cottolengo, cercano al colegio salesiano. Don Orione comprendió que no estaba allí su vocación y que otro camino lo llamaba. Este lo condujo al seminario de Tortona, donde fue ordenado sacerdote en 1895. En esos años fue descubriendo, poco a poco, lo que Dios le pedía, primero reuniendo algunos niños de escasos recursos para catequizarlos, y luego ayudándolos a estudiar en un colegio, que fue su primera fundación. Esos fueron los comienzos de una congregación que iba asomando, como un sueño envuelto por el manto de la Santísima Virgen, que contenía a hombres y mujeres de distintas nacionalidades, en una gran obra: la Pequeña Obra de la Divina Providencia. Así, formó una gran familia Orionita, que es una única planta con muchas ramas: Hijos de la Divina Providencia; Ermitaños; Pequeñas Hermanas Misioneras de la Caridad; Hermanas adoratrices Sacramentistas; Contemplativas de Jesús Crucificado. Asociaciones laicas: Damas de la Divina Providencia; Ex alumnos; Amigos; Instituto Secular Orionita; Movimiento Laical Orionino.
Entre sus obras más características están los “Pequeños Cottolengos”, en honor a san Cottolengo. Dedicada a niños y mayores discapacitados, como así también a ancianos y a toda persona desamparada sin techo.
Don Orione tenía el alma evangelizadora misionera, y no se limitó a Italia, sino que salió afuera y llegó hasta Argentina, Uruguay, Gran Bretaña, Albania, Brasil, Chile. Hoy, la familia Orionita se extiende a muchos países, y constituye una importante presencia eclesial, que continúa el camino marcado por su fundador: “hacer que Cristo esté presente en todas las cosas”.
Su entrega total a Dios y a los hombres, la llevó hasta el último momento de su vida. Fallece en San Remo, Italia, el 12 de mayo de 1940.
En el día que recordamos la vida de san Luis Orione, te pedimos Señor, que por su intercesión, nos des la gracia de poner nuestras fuerzas y confianza en Ti, buscando siempre Tu voluntad y haciendo siempre el bien a nuestros hermanos. Porque algo bueno está por venir.
Fuente: https://donorione.org.ar/san-luis-orione-2/
https://hogardonorione.org/quienes-somos/nuestra-historia/
https://www.aciprensa.com/recurso/4046/biografia-de-san-luigi-orione