Una señal maravillosa para creer
Por la señal de la Santa Cruz +
de nuestros enemigos +
líbranos Señor, Dios Nuestro +
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén +
Oración inicial
Oh, Virgen de Guadalupe, Madre de Dios y Madre nuestra, que te dignaste hablar a tu siervo Juan Diego con estas tiernas palabras: “Hijito mío, que no se turbe tu corazón, no temas. ¿No estoy aquí yo que soy tu Madre? ¿No estás acaso bajo mi protección y amparo? Llenos de confianza con estas palabras, te pedimos hoy las gracias que cada uno necesite y desee para su vida. También te rogamos que seamos fieles a nuestra fe y que en cada uno de nosotros siempre reine tu Hijo Jesús. Amén.
Lectura bíblica del cuarto día:
“Dame una prueba de tu bondad, Señor. Eres mi ayuda y mi consuelo” Salmo 86, 17
Al día siguiente, Juan Diego salió de su casa y fue a ver al obispo. Esta vez, luego de escucharlo nuevamente hablar con el mensaje de la Santísima Virgen, el obispo le dijo que debía decirle a la Señora que le diese alguna señal para creer y probar que era la Madre de Dios y que era su voluntad que se le construyera un templo.
De regreso, Juan Diego se presentó de nuevo a la Virgen en el Tepeyac para narrarle los hechos. La Madre de Dios le dijo que volviese al día siguiente al mismo lugar, pues allí le daría la señal.
- Pedir la gracia que se desea alcanzar de la Virgen de Guadalupe en esta novena.
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)
Oración final
Virgen de Guadalupe, hija de Dios, gloria y bendita. Gracias por ser nuestra guía, por iluminar nuestro camino y protegernos de los peligros. Ayúdanos a resolver nuestros problemas y danos fuerzas para soportar las penas que agobian nuestro corazón.
Virgen de Guadalupe, te pedimos salud para los enfermos, paz en el mundo entero. Muéstrales el rostro de tu Hijo a quienes no lo conocen.
Santísima Virgen de Guadalupe, en ti confiamos. Amén.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. +