Perfecto adorador de Dios
Por la señal de la Santa Cruz+
de nuestros enemigos +
líbranos, Señor, Dios nuestro +
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo +
Oración inicial
San Miguel Arcángel, ruega por todos nosotros. Protégenos de todos los peligros del cuerpo y del alma. Ayúdanos en nuestras necesidades diarias. Que a través de tu poderosa intercesión, podamos vivir una vida santa, una muerte feliz y alcanzar el cielo, donde podamos alabar y amar a Dios contigo por toda la eternidad. Amén.
Lectura bíblica del quinto día:
“Aclamen la gloria del nombre del Señor, adórenlo al manifestarse su santidad” Salmo 29, 2
Conocemos por la Sagrada Escritura que san Miguel asiste perpetuamente junto al trono de Dios, presidiendo el culto de adoración que se le tributa al Altísimo y ofreciéndole las oraciones de los santos, simbolizadas en el incienso cuyo humo asciende a los cielos. Por lo tanto, es muy justo ver en él al modelo de los adoradores eucarísticos. El primer fundamento de la devoción y del culto al Santísimo Sacramento es la divina presencia real del Señor. Ahí está Cristo, el Señor Dios y hombre verdadero, mereciendo absolutamente nuestra adoración y suscitándola por la acción del Espíritu Santo.
San Josemaría Escrivá de Balaguer nos dice: “Es preciso adorar devotamente a este Dios escondido: es el mismo Jesucristo que nació de María Virgen; el mismo que padeció, que fue inmolado en la Cruz; el mismo de cuyo costado traspasado manó agua y sangre”
- Pedir la gracia que se desea alcanzar de san Miguel Arcángel en esta novena
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)
Oración final
Señor Nuestro, Jesucristo, dígnate santificarnos con una bendición siempre nueva y concédenos, por la intercesión de san Miguel Arcángel, la sabiduría que nos enseñe a procurarnos tesoros para el cielo y a cambiar los bienes de la tierra por los de la eternidad. Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén
En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén +