“Dejar que el Padre pueda derramar sobre nosotros su bondad y misericordia” (Papa Francisco)
Por la señal de la Santa Cruz+
de nuestros enemigos +
líbranos, Señor, Dios nuestro +
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo +
Oración inicial
Ven Espíritu Santo, sé nuestra ayuda, fuerza y aliento. Entra en lo más íntimo de nuestro ser, allí donde solo Tú puedes llegar. Y vuelve nuestro corazón a Dios. Enséñanos a confiar y discernir, a entregar nuestras preocupaciones, a aprender a amar y perdonar. Sé nuestra guía y luz. Amén.
Lectura bíblica del octavo día:
“¡Aleluya! Feliz el hombre que teme al Señor y se complace en sus mandamientos” Salmo 112, 1
…” El don del temor de Dios, no significa tener miedo de Dios: sabemos bien que Dios es Padre, nos ama y quiere nuestra salvación, y siempre perdona, siempre.
El temor de Dios, en cambio, es el don del Espíritu que nos recuerda cuan pequeños somos ante Dios y su amor, y que nuestro bien está en abandonarnos con humildad, con respeto y confianza en sus manos. Este es el temor de Dios: el abandono en la bondad de nuestro Padre, que nos quiere mucho.
El temor de Dios nos hace tomar conciencia de que todo viene de la gracia y que nuestra verdadera fuerza está únicamente en seguir al Señor Jesús y dejar que el Padre pueda derramar sobre nosotros su bondad y misericordia…” (Papa Francisco)
- Pedir la gracia que se desea alcanzar de esta novena del Espíritu Santo.
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)
Espíritu Santo, inspíranos, para que pensemos santamente.
Espíritu Santo, incítanos, para que obremos santamente.
Espíritu Santo, atráenos, para que amemos las cosas santas.
Espíritu Santo, fortalécenos, para que defendamos las cosas santas.
Espíritu Santo, ayúdanos, para que no perdamos nunca las cosas santas. (San Agustín)
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén +