En Nazaret junto a la Virgen Santa.
En Nazaret, Glorioso San José
cuidaste al niño Jesús,
pues por tu gran virtud
fuiste digno custodio de la luz.
Con sencillez, humilde carpintero.
Con sencillez, Glorioso San José
hiciste bien tu labor, obrero del Señor,
ofreciendo trabajo y oración.
Tuviste fe en Dios y su promesa.
Tuviste fe, Glorioso San José.
Maestro de oración, alcánzanos el don
de escuchar y seguir la voz de Dios.