Oh, San José, nosotros somos hijos y servidores tuyos; ven a habitar en esta nueva Nazaret; ven a reinar sobre nosotros.
Reconocemos los mismos poderes que tuviste sobre la familia de Nazaret.
Oh, San José, continúa siendo el fiel custodio de Jesús y de María entre nosotros, el padre de esta familia sobre la cual te ha constituido el Eterno Padre.
Amén.