“Juancito: el más pequeño de mis hijos”
Por la señal de la Santa Cruz +
de nuestros enemigos +
líbranos Señor, Dios Nuestro +
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén +
Oración inicial
Oh, Virgen de Guadalupe, Madre de Dios y Madre nuestra, que te dignaste hablar a tu siervo Juan Diego con estas tiernas palabras: “Hijito mío, que no se turbe tu corazón, no temas. ¿No estoy aquí yo que soy tu Madre? ¿No estás acaso bajo mi protección y amparo? Llenos de confianza con estas palabras, te pedimos hoy las gracias que cada uno necesite y desee para su vida. También te rogamos que seamos fieles a nuestra fe y que en cada uno de nosotros siempre reine tu Hijo Jesús. Amén.
Lectura bíblica del segundo día:
“Todos los que son conducidos por el Espíritu de Dios, son hijos de Dios” Romanos 8, 14
Un sábado a principio de diciembre de 1531, muy temprano, Juan Diego se encaminaba hacia la ciudad de México para escuchar misa y participar de las clases de catecismo. Cuando al pasar por el cerro del Tepeyac, oyó un canto que no era de esta tierra. Se detuvo a gozar de él, maravillado. Creyó hallarse en el paraíso. Escuchó que lo llamaban, miró hacia arriba. Vio un sol resplandeciente y en el medio, a una señora en actitud de oración. Fue a saludarla y ella se presentó como la Virgen María, Madre del verdadero Dios. Le pidió que, en su nombre, le pidiese al obispo de México la construcción de una Iglesia en el lugar de la aparición.
- Pedir la gracia que se desea alcanzar de la Virgen de Guadalupe en esta novena.
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)
Oración final
Virgen de Guadalupe, hija de Dios, gloria y bendita. Gracias por ser nuestra guía, por iluminar nuestro camino y protegernos de los peligros. Ayúdanos a resolver nuestros problemas y danos fuerzas para soportar las penas que agobian nuestro corazón.
Virgen de Guadalupe, te pedimos salud para los enfermos, paz en el mundo entero. Muéstrales el rostro de tu Hijo a quienes no lo conocen.
Santísima Virgen de Guadalupe, en ti confiamos. Amén.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. +