Inicio Personajes Los Ángeles de la Guarda del Papa Francisco y del Vaticano

Los Ángeles de la Guarda del Papa Francisco y del Vaticano

por Carlos L. Rodriguez Zía
Los ángeles del Papa

Son algo más de 30 hombres que las veinticuatro horas del día, los 365 días del año, cuidan el Vaticano, a Francisco y a quienes visitan la Santa Sede. Pasen y conozcan a los “ángeles de la guarda o del  fuego” del Santo Padre.

 

“Ángel de la Guarda, dulce compañía, no me desampares ni de noche ni de día (…)”  comienza diciendo esta oración ¨que aprendemos a rezar cuando somos niños. Pues bien, cada una de las 40 mil personas -15 millones al año- que cada día visitan el Vaticano o  recorren la Plaza de San Pedro, la basílica, los museos o los jardines que se encuentran en su interior, tienen uno especial allí donde reside el papa Francisco. Se trata del cuerpo de bomberos del Vaticano, que los 365 días del año vela por la seguridad del sucesor de San Pedro, del resto de personas que viven o trabajan en el  Vaticano y como se mencionó antes, de los millones de personas que cada año visitan el Estado Vaticano.

El  cuerpo de bomberos del Vaticano está integrado por treinta y siete miembros comandados por el oficial Paolo De Angelis, que cada año  y por diversos motivos realizan  unas 600 intervenciones. Cuenta la historia que con la finalidad de proteger y ayudar a las personas y los bienes de la Santa Sede, el Papa Pío XII instituyó el cuerpo en 1941. Estaba compuesto por sólo diez integrantes divididos en dos equipos. El personal fue elegido entre los empleados del Vaticano: jóvenes electricistas, fontaneros, albañiles y carpinteros, anteriormente enviados a cursos de capacitación en la «Scuola Centrale Antincendi» de Roma. Sesenta y un años después, en 2002, San Juan Pablo II decidió que el cuerpo pasara de depender de la dirección de los servicios técnicos del Governatorato a la de servicios de seguridad, cuyo responsable es el inspector general de la gendarmería, Domenico Giani. Los medios disponibles para cubrir al estado más pequeño del mundo (0,44 km2), están formados por una moderna Escala -plataforma  de 36 pies, una autobomba de 1250 litros, un vehículo multisocorro y dos máquinas de servicio. Además se cuenta con camiones generadores de  energía e iluminación y/o torre.

Si alguno de los lectores está pensando ya en postularse para ser uno de “los ángeles de la guarda del Vaticano”, vaya sabiendo que para acceder a este  cuerpo de bomberos es necesario ser católico, varón (aunque cuentan que esto podría cambiar en el futuro),  tener entre 21 y 25 años  y  contar  con una carta de presentación de su párroco con el objetivo de acreditar que el aspirante a bombero es realmente cristiano. Por lo que se puede deducir que la espiritualidad es central para cada uno de ellos. Incluso cuentan con un capellán al que acuden cada vez que tienen necesidad y que a su vez les da formación. En una reciente entrevista realizada por  EWTN/ACI Prensa, su  responsable, Paolo De Angelis, contó que una de las intervenciones más complejas y que a menudo deben realizar tiene como escenario la cúpula de la Basílica de San Pedro diseñada por el gran Miguel Ángel. “Muchas veces de la Cúpula tenemos que bajar a personas que tienen ataques al corazón o incluso ataques de pánico. Cuando llegamos hasta allí verificamos las condiciones de la persona, y una vez que estamos de nuevo en tierra, un médico comprueba su estado y se le traslada al hospital. ” Cuentan que estos rescates son particularmente difíciles pues el acceso a la estrecha cúpula es a través de una escalera de unos seiscientos escalones y en general deben bajar a los accidentados empleando una camillas especiales.

Las veinticuatro horas del día los bomberos del Vaticano están preparados.

Además, entre sus tareas se encuentran las relacionadas con los aterrizajes en el interior del Vaticano de los helicópteros provenientes de toda Italia para el hospital Bambino Gesú o las inundaciones que se producen en el Vaticano y sus alrededores cuando llueve intensamente. Tampoco, podían faltar las emergencias a causa del fuego, alrededor de 20 al año, por lo que además, una de las tareas básicas es la prevención para intervenir rápidamente en caso de incendio.

Por otra parte, una curiosidad: durante el Cónclave para elegir el nuevo Papa, además de ocuparse de la vigilancia, son los encargados de fijar la parte final de la chimenea que queda a la vista de todos desde el tejado de la Capilla Sixtina y arrojar al exterior la tan ansiada fumata blanca. “Este trabajo en particular nos ofrece la posibilidad de estar en contacto con el Santo Padre”, señala De Angelis y agrega: “Tenemos la suerte de ver a menudo al Papa. Por ejemplo, lo vemos antes y después de sus viajes apostólicos, cuando utiliza el helicóptero: sale y regresa desde el helipuerto Vaticano. El Papa Francisco está muy abierto al encuentro y antes de cada despegue y aterrizaje viene siempre hacia nosotros para saludarnos”.

Aunque su principal misión sea cuidar al Santo Padre, a las personas que visitan el Vaticano y a éste en sí, el cuerpo de bomberos papales también sabe prestar servicios fuera de la sede vaticana. Por ejemplo, ha participado en diversas ocasiones en tareas de rescate después de algunos terremotos que han azotado Italia. Como ocurrió en agosto de 2016, cuando Francisco dispuso que seis miembros del Cuerpo de Bomberos del Vaticano acudieran a las zonas afectadas por el terremoto de 6 grados en la escala Ritcher que se  produjo cerca de la población de Accumoli, en la provincia de Rieti, Italia.  “Por lo general, solemos llevar un vehículo de rescate que se utiliza para este tipo de operaciones: motosierras, elevadores y otros tipos de accesorios. Una vez que estamos en el lugar del terremoto, interactuamos y estamos en contacto con el cuerpo nacional de bomberos de Italia, con el que tenemos desde siempre una relación muy buena”, contó uno de los ángeles de la guarda de Francisco, del Vaticano y de todos nosotros cuando nos damos una vuelta por ahí.

Fuente: Aciprensa, La Vanguardia, Romereports  y Cuerpo de Bomberos del Vaticano

Tu ayuda nos permite mantener esta página y 
 el proyecto de Misioneros Digitales

¡Gracias por tu generosidad!
¡Dios te bendiga!

 

Misioneros Digitales Donaciones

 

 

 

Related Articles

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: