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La fiesta de la Santísima Trinidad

por Editor mdc
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La fiesta de la Santísima Trinidad, es como una fiesta resumen, como una fiesta que nos invita a penetrar cada vez más íntimamente en el misterio de nuestra salvación, por eso es tan importante esta fiesta y los invito a vivirla especialmente escuchando la palabra del Señor, Escuchemos:

Lectura del santo Evangelio según San Juan 16, 12 – 15 

En la última cena, dijo Jesús a sus discípulos: 
«Todavía tengo muchas cosas que decirles, 
pero no las pueden soportar por ahora. 
Cuando venga el Espíritu de la verdad, 
los encaminará hacia la verdad plena. 
Porque no hablará por cuenta propia, 
sino que hablará de lo que oiga, 
y les dará a conocer lo que está por venir. 
Él me glorificará porque recibirá de lo mío 
y se lo dará a conocer. 
Todo lo que mi Padre tiene es mío. 
Por eso dije: 
Recibirá de lo mío y se lo dará a conocer.» 
Palabra del Señor. 

Transcripción de La Voz del Pastor de 16 de junio de 2019

En el Evangelio, el Señor nos introduce un poco en el misterio mismo de Dios, un Dios que es amor, un Dios que como decía yo hace ocho días para la fiesta de Pentecostés es padre, hijo y Espíritu Santo, en la fiesta de la Santísima Trinidad por lo tanto nosotros nos acercamos a la realidad misma de Dios, que no es un Dios abstracto, teórico, lejano, no es un Dios como podríamos nosotros pensar simplemente una idea, una teoría, o como hoy en día todos los científicos les ha dado por afirmar, es una creación del ser humano.

 El último fue un un científico español que es aceptado en la gran academia científica del reino unido – y dice Dios no nos creó fuimos nosotros los que creamos a Dios- y lo mismo decía Hawking en los últimos días de su vida es decir vivimos en un mundo en el cual el mente se niega la existencia de Dios, ¿y por que? vale la pena reflexionar un poquito porque fácilmente se niega la experiencia y la existencia de Dios, porque sencillamente somos cada vez más soberbios, somos cada vez más personas que creemos que el ser humano tiene todas las posibilidades, que el ser humano es autosuficiente y absolutamente autónomo, que es alguien que no necesita de nadie y mucho menos de un ser superior del cual reciba la vida y con el cual camine a lo largo de su existencia.

Esto puede ser para los filósofos, pero para la gente común y corriente el problema es que cada vez más vivimos sumergidos, por una parte en la que la fascinación que ejerce sobre nosotros el consumo los bienes materiales, y entonces como que no queda tiempo para pensar en algo distinto de tener cada vez más comodidades, tener cada vez más cosas, cerca pero también hay gente que vive tan sumamente afligida ,tan sumamente golpeada por el dolor y por tantas cosas que a veces también reniega de la posibilidad de que exista un Dios bueno.

 En cambio en la realidad es que el Dios que nosotros amamos, el Dios que nosotros sentimos en nuestra existencia, es un Dios amor, es un Dios que viene a nosotros, es un Dios que nos hace comprender mejor la realidad de nuestra vida, no es un Dios que nos aplasta, no es un Dios que nos quita autonomía, no es un Dios que nos quita la posibilidad de ser nosotros los seres humanos autónomos en un verdadero sentido del término, no es todo lo contrario porque el verdadero amor es un amor que hace crecer es un amor que hace crecer la persona alcance su pleno desarrollo, que la persona alcance su plena felicidad, y eso es lo que Dios hace con nosotros, por medio de su hijo y dándonos su Espíritu, el padre viene a nosotros para colmar luces gracias para colmar nos de sus dones para darnos la posibilidad de vivir cada vez más plenamente, plenamente, en medio de todas las limitaciones y debilidades de nuestra existencia.

 Acojamos a Dios en la vida, acojamos en nuestro corazón, pero no un Dios lejano, distante teórico, no, el Dios cercano, el Dios que se ha hecho uno de nosotros en Cristo nuestro Señor el Dios que viene a habitar en nuestro corazón, por la fuerza del espíritu el Dios que está permanentemente presente en nuestra existencia, abrámosle plenamente nuestro corazón para que podamos ser felices.

La bendición de dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre ustedes y permanezca para siempre. Amén.

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