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A cinco años de Laudato Sí

por Pbro. Luis A. Zazano
Laudato si

Hoy se cumplen cinco años de la aparición de Laudato Sí, la carta enciclíca que el Papa Francisco escribió para convocar a todos a cuidar no sólo al planeta, nuestra casa común, sino a la obra creadora de Dios.

Hoy al mediodía, hora local de cada país, y como cierre de la Semana Laudato Sí, el Papa Francisco convoca a un momento mundial de oración para pedir por el planeta y por quienes lo habitamos en estos difíciles momentos. Pero no sólo el Santo Padre nos invita a rezar sino además a reflexionar sobre qué mundo deseamos dejarle a nuestros hijos; y prepararnos para un mundo mejor. Para volver a leer este documento papal y, a la luz de sus palabras, meditar sobre el rol que Dios nos dió como señores de todo lo creado, el fundador y director de Misioneros Digitales Católicos, el Padre Luis Zazano, preparó este texto que compartirá en una charla que dará en el marco de una serie de encuentros que ha organizado al respecto, que comenzaron el viernes pasado y culminarán este viernes.

La luz que ofrece la fe

Es necesario acudir a las riquezas culturales de los pueblos, el arte y la poesía, a la vida interior y a la espiritualidad: cuantas zambas y chacareras que hablan de nuestra tierra, por ejemplo “lunita tucumana”. Si de verdad queremos construir una ecología que nos permita sanar todo lo que hemos destruido, entonces ninguna rama de las ciencias y ninguna forma de sabiduría puede ser dejada de lado, tampoco la religiosa con su propio lenguaje. La Iglesia católica está abierta al dialogo con el pensamiento filosófico, esto la lleva a mostrar una síntesis entre fe y razón. Debemos generar motivaciones para el cuidado de la naturaleza y de los seres humanos más frágiles. Tomar un compromiso con la ecología.

La sabiduría de los relatos bíblicos.

La Biblia enseña que cada ser humano es creado por amor, hecho a imagen y semejanza de Dios; por aquí pasa nuestra dignidad humana. Sos alguien!!!! El hombre es capaz de conocerse, poseerse y darse libremente, como entrar en comunión con otra persona. La vida de cada persona no se pierde en un desesperante caos, en un mundo regido por la pura casualidad o por ciclos que se repiten sin sentido. Cada uno de nosotros es querido, es amado, es necesario. La existencia huaman se basa en tres relaciones fundamentales: RELACIÓN CON DIOS, CON EL PROJIMO Y CON LA TIERRA. Las tres relaciones se han roto, también dentro de nosotros. Esta ruptura es el pecado. El Descuido en el empeño de cultivar y mantener una relación adecuada con el vecino destruye mi relación interior conmigo mismo, con los demás, con Dios y con la tierra

El misterio del universo

La naturaleza es un don que surge de la mano abierta del Padre de Todos, como una realidad iluminada por el amor que nos convoca a una comunión universal. La libertad humana puede hacer su aporte inteligente hacia una evolución positiva pero también puede agregar nuevos males, nuevas causas de sufrimientos y retrocesos. Se debe rechazar todo dominio despótico e irresponsable del ser humano sobre los demás. Estamos llamados a reconducir a todas las criaturas a su creador

El mensaje de cada criatura en la armonía de todo lo creado

Quien ha crecido entre los montes, o quien desde niño se sentaba junto al arroyo a beber, o quien jugaba en una plaza de su barrio, cuando vuelve a esos lugares, se siente llamado a recuperar su propia identidad. Dios ha escrito un libro precioso, cuyas letras son la multitud de criaturas presentes en el universo. La naturaleza es lugar de esa presencia de Dios. En cada criatura habita su Espíritu vivificante que nos llama a una relación con Él.

Una Comunión Universal

Las criatrueas de este mundo no pueden ser consideradas un bien sin dueño. Los seres del universo estamos unidos por lazos invisibles y conformamos una especie de familia universal. Un respeto sagrado, cariñoso y humilde. Cuando el corazón está auténticamente abierto a una comunión universal, nada ni nadie está excluido de esa fraternidad. EL corazón es uno solo, y la misma miseria que lleva a maltratar a un animal no tarda en manifestarse en la relación con las demás personas. Todo ensañamiento con cualquier criatura es contrario a la dignidad humana

Destino común de los bienes

Hoy creyentes y no creyentes estamos de acuerdo en que la tierra es esencialmente una herencia común, cuyos frutos deben beneficiar a todos. Esto es una fidelidad al creador. La Iglesia defiende la propiedad privada pero ensena también que sobre toda propiedad privada grava siempre una hipoteca social, para que los bienes sirvan a la destinación general que Dios les ha dado. El rico y el pobre tienen igual dignidad: todo campesino tiene derecho natural a poseer un lote racional de tierra donde pueda establecer su hogar, trabajar para la subsistencia de su familia y tener seguridad existencial

La Mirada de Jesús

Jesús trabajaba con sus manos, tomando contacto cotidiano con la materia creada por Dios para darle forma con su habilidad de artesano. Así santificó el trabajo y le otorgó un peculiar valor para nuestra maduración. Las mismas flores del campo y las aves que Él contempló admirado con sus ojos humanos, ahora están llenos de su presencia luminosa

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