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Meditación del día 11 de Agosto

por Pbro. Luis A. Zazano
Mateo 18,1-5.10.12-14

Evangelio según San Mateo 19,23-30.

Jesús dijo entonces a sus discípulos: «Les aseguro que difícilmente un rico entrará en el Reino de los Cielos.
Sí, les repito, es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que un rico entre en el Reino de los Cielos».
Los discípulos quedaron muy sorprendidos al oír esto y dijeron: «Entonces, ¿quién podrá salvarse?».
Jesús, fijando en ellos su mirada, les dijo: «Para los hombres esto es imposible, pero para Dios todo es posible».
Pedro, tomando la palabra, dijo: «Tú sabes que nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido. ¿Qué nos tocará a nosotros?».
Jesús les respondió: «Les aseguro que en la regeneración del mundo, cuando el Hijo del hombre se siente en su trono de gloria, ustedes, que me han seguido, también se sentarán en doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel.
Y el que a causa de mi Nombre deje casa, hermanos o hermanas, padre, madre, hijos o campos, recibirá cien veces más y obtendrá como herencia la Vida eterna.
Muchos de los primeros serán los últimos, y muchos de los últimos serán los primeros.

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Tu bien

1) Las riquezas: aquí no hablamos de ricos económicamente hablando. No hablamos en sí del que tiene el bolsillo lleno. Estamos hablando de aquellos que se creen tenerlo todo, creen tener la razón siempre, tener la última palabra, creen que no deben nada a nadie. Esa riqueza que denominamos “soberbia de corazón”. Esa riqueza sí que lleva a la perdición, porque ni siquiera dejas entrar a Dios, porque vos mismo te ponés en el lugar de Dios.

2) Dejarlo todo: es lo que plantea Pedro a Jesús, porque somos personas que hemos asumido un estilo de vida que es la cristiana. Vivir como Cristo… esto implica renunciar a cosas que te propone este mundo y que sabemos que son totalmente distintas a lo que nos propone Jesús. Pero además sabemos que te lleva esto a que te tachen o te consideren un ridículo. No te preocupes, ya somos varios en la lista.

3) Recompensa: Dios no hace las cosas en vano. Nos regala muchas gracias a nuestro corazón de manera constante. No te desanimes, que tenés muchas riquezas en tu corazón, pero esas riquezas de las buenas, que te hace sentir pleno y feliz. ¡Vamos! Hay mucho por dar y Dios está con nosotros.

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2 comentarios

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Ana Alvarellos agosto 11, 2020 - 7:00 am

No hay nada grande ni nadie grande en el Reino, sino solo el amor del Padre que abraza todos y todo. Es tan grande que te deja atónito y te hace reflexionar realmente sobre lo pequeño y miserable que eres frente a Él y ciertas preguntas te hacen sonreír como ciertas preguntas que los hijitos hacen a los padres. Encontramos nuestra dimensión en la experiencia del amor del Padre y en el conocimiento de Jesucristo y de lo que realizó en la tierra hasta la Cruz y la Resurrección. Mantener el evangelio cerca y dejar que el Espíritu te ayude a recibirlo como es, esta es la manera de convertirte y dejar que el amor ilumine tu corazón.

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Joaquin Isla agosto 11, 2020 - 8:18 am

Dios los bendiga

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