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Meditación del día 21 de Enero

por Pbro. Luis A. Zazano
Marcos 3,7-12

Evangelio según San Marcos 3,7-12.

Jesús se retiró con sus discípulos a la orilla del mar, y lo siguió mucha gente de Galilea.
Al enterarse de lo que hacía, también fue a su encuentro una gran multitud de Judea, de Jerusalén, de Idumea, de la Transjordania y de la región de Tiro y Sidón.
Entonces mandó a sus discípulos que le prepararan una barca, para que la muchedumbre no lo apretujara.
Porque, como curaba a muchos, todos los que padecían algún mal se arrojaban sobre él para tocarlo.
Y los espíritus impuros, apenas lo veían, se tiraban a sus pies, gritando: «¡Tú eres el Hijo de Dios!».
Pero Jesús les ordenaba terminantemente que no lo pusieran de manifiesto.

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Buscar a Dios

1) Se retiró: qué importante que vos tomes tu tiempo de distanciarte de esa realidad constante que te toca. El trabajo de ser un poco más contemplativo, aprender a contemplar tu vida y la creación. Aunque sea sentarte un ratito y escuchar a los pájaros, el sentarte y mirar el cielo por un rato. Ponerte a la orilla de tu vida y poder ver lo que venís haciendo y también, ver lo que venís haciendo mal y lo que venís haciendo bien. Si estás en tiempo de vacaciones sería bueno que contemples un poco todo lo que tienes, cuántas cosas han pasado por tu vida y aún no te detuviste a mirarlas.

2) La gente: cuántos hoy están necesitados de Jesús y cómo lo buscan. Hay personas que necesitan de Jesús, pero hoy somos vos y yo que debemos llevarlos a Jesús. La necesidad de Dios en nuestra gente está. También está la desilusión y la falta de credibilidad a nuestra Iglesia. Hoy comúnmente se dice «Dios sí, Iglesia no». Tenemos que reconocer que nuestra falta de testimonio golpeó mucho a mucha gente. Para qué decirte el tema de la pedofilia, y eso que somos la única institución que dimos la cara y presentamos soluciones, como la tolerancia cero. Todo esto ha golpeado mucho a los que queremos mostrar a Jesús. Pero hoy, siguen buscando a Jesús. Respiremos hondo y laburemos.

3) Curar: es tarea tuya y mía curar, aliviar. Somos hombres y mujeres de Dios. Y no es necesario que seas cura o monja para que trabajes en su reino. Vos tenés algo divino y lo tenés que profundizar. No dejes que nadie opaque eso hermoso de Dios que tenés. Vos tenés vida y tenés un objetivo: ser feliz. No dejes de llevar a Dios con vos en tus días, que Dios en tus días va con vos.

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2 comentarios

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Sylvina del Valle Fiad enero 21, 2021 - 4:49 am

Padre Luis,muchísimas gracias por sus liturgias,por la claridad de sus mensajes, los consejos tan realistas,y por sobre todo, sentir la presencia de Dios y nuestra Madre María en cada despertar desde que sigo sus transmisiones. Vivo en Santiago del Estero,capital. Y algún día espero poder concurrir a la Catedral de Tucumán. Bendiciones y hermosa vida en JESÚS!!!!. Graaaacias Padre Luis 🙌🌄👌🙋. Sylfiad.

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Verónica enero 21, 2021 - 7:43 am

Hermosa reflexión! Gracias Padre que Dios lo siga bendiciendo abundantemente!

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