¡Cuán bueno eres, Jesús, porque me permites estar siempre en presencia tuya!
“Señor, una palabra tuya bastará para sanarme.” ¡Cuántas veces he repetido esta frase durante la misa! Reconozco que soy pequeño delante de Ti, Dios mío, y que a veces no he sabido corresponder a tu amor. Pero el ejemplo del centurión anima mi fe. Señor, no soy digno de recibirte en mi alma, pero Tú quieres venir porque sabes que te necesito y que me esfuerzo por prepararte una digna morada.
Reconozco que hoy Te necesito más que nunca porque pasamos tiempos difíciles, entiendo que mi fragilidad y las dificultades por las que atravieso a veces no concuerdan con mis ganas de saber más de Ti y de acercarme más a Ti, pero ojalá te baste por este momento mi fe tan pequeñita para hacer tu obra en mí y en todos nosotros. Una palabra tuya bastará para sanarnos, liberarnos y ayudarnos a volver encaminarnos.
Te necesitamos Jesús, no apartes tu mirada de nosotros, Amén.
(royaldentallabs.com)
Discover more from Misioneros Digitales Católicos MDC
Subscribe to get the latest posts sent to your email.