Evangelio según san Marcos 1, 29-39
Jesús salió de la sinagoga, fue con Santiago y Juan a casa de Simón y Andrés.
La suegra de Simón estaba en cama con fiebre, y se lo dijeron de inmediato.
El se acercó, la tomó de la mano y la hizo levantar. Entonces ella no tuvo más fiebre y se puso a servirlos.
Al atardecer, después de ponerse el sol, le llevaron a todos los enfermos y endemoniados,
y la ciudad entera se reunió delante de la puerta.
Jesús curó a muchos enfermos, que sufrían de diversos males, y expulsó a muchos demonios; pero a estos no los dejaba hablar, porque sabían quién era él.
Por la mañana, antes que amaneciera, Jesús se levantó, salió y fue a un lugar desierto; allí estuvo orando.
Simón salió a buscarlo con sus compañeros,
y cuando lo encontraron, le dijeron: “Todos te andan buscando”.
El les respondió: “Vayamos a otra parte, a predicar también en las poblaciones vecinas, porque para eso he salido”.
Y fue predicando en las sinagogas de toda la Galilea y expulsando demonios.
Jesús sana
1) Fue: En esta vida también tenés que darte cuenta que el otro sufre y padece. No podés girar en que solo vos sos la persona que sufre y padece. Pero también es bueno que estés atento al otro para ayudar. Para ello te sugiero tres cosas: recordar que vos también tenés límites, ayudar hasta donde el otro se deje ayudar y que la ayuda tiene fecha de vencimiento. Si cuidas estas tres cosas, tu ayuda es sana, porque si no, puedes convertir esa ayuda en una relación enfermiza.
2) Levantar: No hay nada mejor que compartir con personas que te levantan en vez de que te tiren. Esas personas que te motivan y te mueven para que seas mejor persona y para que des lo mejor de ti. Así también hay personas que te tiran y que nunca ven nada positivo en vos. Déjate tomar por esas personas que te animan a seguir y a vivir, pero, por sobre todo, a ser mejor persona. Porque nadie puede ser más que nadie, pero sí una persona puede ser mejor que otra y, lo que la define como tal, es esa capacidad de crecer plenamente en su esencia.
3) Vayamos: Una de las tentaciones que podemos tener es siempre girar en lo mismo, es estar en una estructura en donde no me permito arriesgarme y en donde no me animo a cosas nuevas. Es como que no me permito arriesgarme y me aferro a cosas o personas que siempre giran en lo mismo. Date esa oportunidad de emprender cosas nuevas, porque, si seguís llorando por los mismos resultados que vas teniendo, puede que sea que no hayas buscado una fórmula diferente para tu vida. Hay veces que es necesario hacer cambios y hay veces que es necesario mirar más allá. Algo bueno está por venir.
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2 comentarios
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Roxana reaccionó a través de Gmail https://www.google.com/gmail/about/?utm_source=gmail-in-product&utm_medium=et&utm_campaign=emojireactionemail#app
Ave María buen día una sola consulta cómo puedo hacer yo o con quién tengo que hablar o cómo tengo que gestionar el hecho de poder formar parte del staff digamos del grupo de misioneros digitales me gustaría mucho eso porque yo soy de por sí sembradora y soy de manejar lo digital y me siento llamada esto de hace un tiempo pero no tengo respuesta a quién tengo que dirigirme