Evangelio según san Marcos 3, 31-35
Entonces llegaron su madre y sus hermanos y, quedándose afuera, lo mandaron llamar.
La multitud estaba sentada alrededor de Jesús, y le dijeron: “Tu madre y tus hermanos te buscan ahí afuera”.
El les respondió: “¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?”.
Y dirigiendo su mirada sobre los que estaban sentados alrededor de él, dijo: “Estos son mi madre y mis hermanos.
Porque el que hace la voluntad de Dios, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre”
La multitud
1) Llegaron: A veces la vida es injusta porque a esas personas que amaste con todo tu corazón y para siempre de un día para el otro te dejan de amar. Incluso te pasa que en esas personas a quienes confiaste y que consideraste familia y hasta pusiste las manos en el fuego, te traicionan o te terminan engañando. Ojo, también puede ser al revés. Pero bueno, es parte de la vida y tendrás que morir y resucitar a estas situaciones, porque son parte, las vas a vivir. No sé si estarás pasando por ello, pero lo que sé es que las vas a pasar y que la vida sigue y tenés que volver a recuperarte y volver a comenzar, porque esto es iniciar y volver a iniciar.
2) Multitud: Cuando estoy medio bajoneado o me siento caído por alguna situación, me pongo a pensar en cuánta gente conocí y acompañé que estaban en momentos duros, difíciles. También me pongo a pensar en cuánta vida hay dentro mío. Por eso, si estás medio triste o en bajoneo, trata de pensar en cuánta gente estuvo para que hoy estés con vida, cuánta gente vos acompañaste y hasta incluso cuántas cosas lindas hay dentro de ti. Pensá en lo lindo que estaban viviendo, con tantas cosas que viviste desde que comenzaste a existir.
3) Son: No te definas por las invitaciones o las validaciones que recibes. Recordá siempre que no sos para todos y que no podés agradar a todos o ser la ayuda de todos. Pero también acordate que no todos son para vos, tampoco tomes como personal cada situación que te toque vivir. También hay situaciones que sí son personales, que son personas que están en contra tuya. Es entonces ahí que tenés que entender que hay lugares que no tenés que ir y personas con las que no tenés que encontrarte, porque ya sabes que hay algo personal con vos. Por tanto, no vayas a donde no te inviten. Es más, en mi caso, prefiero ir a comer una rica tira de asado en un restaurante, con un buen libro, a ir a comer en un lugar donde no me respeten, no me hagan sentir bien, y simplemente me hagan sentir incómodo. Algo bueno está por venir.
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Gracias