Señor Jesús, hoy nos postramos ante Ti, el Verbo Eterno que por amor se hizo carne en el seno purísimo de la Virgen María. En este Santísimo Sacramento, contemplamos el mismo Cuerpo que fue formado por el Espíritu Santo y que hoy se nos entrega como Pan de Vida.
Te adoramos, Señor, porque aceptaste nuestra condición humana para darnos tu divinidad. Gracias por tu humildad, que comenzó en el anuncio del ángel y se perpetúa hoy sobre este altar.
Unidos al “Sí” de nuestra Madre, te pedimos que sepamos escuchar tu voz en medio del ruido del mundo y que, como María, aprendamos a confiar plenamente en tus promesas, aunque superen nuestro entendimiento.
Señor, que esta adoración nos transforme para que, al igual que la Virgen, podamos llevarte a los demás con alegría y servicio.
Amén.
Discover more from Misioneros Digitales Católicos MDC
Subscribe to get the latest posts sent to your email.