Hoy 27 de febrero se conmemora a san Gregorio de Narek, quien nació en el año 950 en Armenia, (hoy Turquía) en el seno de una familia de escritores, culta y cristiana. Su padre fue Arzobispo de Andzevatsik y su madre falleció cuando él aún era un niño. Por lo que su padre confió su cuidado y el de su hermano Juan a su tío Anania de Narek (el director del monasterio de Narek). El monasterio fue fundado en el año 935 por monjes que seguían la regla de san Basilio. Acogía una escuela en la que se enseñaba literatura, filosofía y música sacra, y que hizo del monasterio, un centro intelectual armenio muy importante.
Gregorio pasará allí su vida, como alumno y luego como maestro. Fue ordenado sacerdote a la edad de 25 años. Gregorio compuso numerosas poesías, entre ellas un largo poema místico de 10,000 versos, el Libro de las Lamentaciones, considerado aún hoy en día la obra maestra de la literatura armenia medieval.
También fue nombrado maestro de novicios en Narek. Su fama de santidad y su sabiduría pronto superaron los límites del monasterio, llegando a los otros monasterios limítrofes. Se convirtió, sin pretenderlo, en un gran reformador de la vida monástica. Le influyeron mucho los Padres griegos y sirios. Su corta vida se la pasó orando y enseñando. Se le ha llamado el “San Agustín de los armenios”. San Gregorio era gran devoto de la Virgen María.
Todos acudían a él. Los obispos, para pedirle tratados teológicos; los reyes, explicaciones de la Biblia; el pueblo, sermones; los monjes, oraciones y meditaciones. Cuando estaba libre de sus obligaciones monásticas, se aislaba en la cueva de la montaña al norte del monasterio de Narek para la contemplación. A lo largo de los siglos, esa cueva apartada era un lugar de peregrinación. Según la tradición, murió después de completar el Libro de Lamentaciones, en el año 1005. Su tumba estaba en el barrio de las iglesias de santa María, Madre de Dios y de santa Sandukht, dentro de la capilla construida para su memoria. Fue completamente destruida después de 1915 junto con todo el complejo monástico, como parte del genocidio del Imperio Otomano, que buscaba la destrucción del pueblo y la cultura armenia. ()
Entre sus obras, destacamos:
√ El comentario sobre el Cantar de los cantares, compuesto en torno al año 977.
√ El Libro de oraciones o de las lamentaciones (1002), así llamado porque lo escribió durante la larga enfermedad de su vejez. Después de los Evangelios, es el libro más venerado por el pueblo armenio. A los enfermos, se les colocaba en la cabecera de la cama y a los moribundos se les leía.
El 12 de abril de 2015, con ocasión del centenario del genocidio armenio, el Papa Francisco declaró a san Gregorio de Narek “doctor de la Iglesia”. En 2021, el nuevo doctor entra en el calendario de los santos.
Te pedimos señor que nos ayudes a alcanzar un celo apostólico por aprender de la fe y alimentarnos con la palabra como lo hizo san Gregorio Narek. Porque algo bueno está por venir.