Forma sugerida para rezar la Corona de Adviento en Familia.
Le recomendamos que toda la familia y amigos se reunan en torno a la Corona de Adviento en un ambiente de recogimiento y silencio, luego pueden empezar la tradición del rezo, siguiendo esta guía.
BENDICIÓN DE LA CORONA DE ADVIENTO
Dios misericordioso, hoy iniciamos el tiempo de Adviento, tiempo de espera y de encuentro. Esperar en vos la paz y la alegría, encontrar en vos la felicidad que uno ansía.
Que estas cuatro velas enciendan en nuestras vidas los regalos que vienes a darnos en nuestra alma y en nuestras familias.
Que San José y Santa María nos ayuden en este tiempo a preparar nuestro corazón para que se transforme en un pesebre de luz y de vida. Y que con la mirada en ti y en tu bondad, digamos como los ángeles, gloria a Dios en el cielo y paz a los hombres que ama el Señor. Amén.
Bendiga a Dios en el nombre del Padre, Hijo y Espíritu Santo. Amén.
Ave María purísima, sin pecado concebida.
Primer domingo de Adviento
Por la señal de la Santa Cruz +de nuestros enemigos +líbranos, Señor, Dios nuestro +
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo +
Persona 1: Reconozcamos ante Dios que somos pecadores.
Todos:
Pésame, Dios mío y me arrepiento de todo corazón de haberos ofendido. Pésame por el infierno que merecí y por el cielo que perdí; pero mucho más me pesa, porque pecando ofendí a un Dios tan bueno y tan grande como vos.
Antes querría haber muerto que haberos ofendido y propongo firmemente no pecar más, y evitar todas las ocasiones próximas de pecado. Amén.
Persona 1: Lectura del santo evangelio según san Mateo (24, 37-44)
En aquél tiempo Jesús dijo a sus discípulos:
Cuando venga el Hijo del hombre, sucederá como en tiempos de Noé.
En los días que precedieron al diluvio, la gente comía, bebía y se casaba, hasta que Noé entró en el arca;
y no sospechaban nada, hasta que llegó el diluvio y los arrastró a todos. Lo mismo sucederá cuando venga el Hijo del hombre.
De dos hombres que estén en el campo, uno será llevado y el otro dejado.
De dos mujeres que estén moliendo, una será llevada y la otra dejada.
Estén prevenidos, porque ustedes no saben qué día vendrá su Señor.
Entiéndanlo bien: si el dueño de casa supiera a qué hora de la noche va a llegar el ladrón, velaría y no dejaría perforar las paredes de su casa.
Ustedes también estén preparados, porque el Hijo del hombre vendrá a la hora menos pensada.
Palabra del Señor.
Todos: Gloria a ti, Señor Jesús
Meditación del Padre Luis Zazano
Jesús nuestra esperanza: La esperanza puede ser confundida con la obsesión por el simple hecho de creer que sea lo que sea tiene que ser un bien para mí. Pero no; cuando es un bien para mí a cuestas de los demás y bajo el dolor del otro puede que se convierta en una obsesión. Mientras que si es un bien para mí que fortalece y alimenta la vida de los demás entonces es esperanza. Hoy que iniciamos el tiempo de Adviento proponete a ver tu vida y analizar qué cosas te obsesionaron y qué cosas o qué personas te generaron esperanza.
Persona 2: Encendamos la primer vela…
Persona 1: Encendemos, Señor, esta luz, como aquel que enciende su lámpara para salir, en la noche, al encuentro del amigo que ya viene. En esta primer semana de Adviento queremos levantarnos para esperarte preparados, para recibirte con alegría. Muchas sombras nos envuelven. Muchos halagos nos adormecen.
Persona 2: Queremos estar despiertos y vigilantes, porque tú traes la luz más clara, la paz más profunda y la alegría más verdadera. ¡Ven, Señor Jesús!. ¡Ven, Señor Jesús!
Persona 1: Unidos en una sola voz digamos:
Padrenuestro,
que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal. Amén.
Persona 2: Ven, Señor, haz resplandecer tu rostro sobre nosotros.
Todos: Y seremos salvos. Amén.