Por los que no creen y todavía no conocen a la Divina Misericordia
Por la señal de la Santa Cruz+
de nuestros enemigos +
líbranos, Señor, Dios nuestro +
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo +
Oración inicial
Oh, Dios eterno, en quien la Misericordia es infinita y el tesoro de compasión inagotable, vuelve tu mirada bondadosa y aumenta tu Misericordia, para que, en momentos difíciles, no desespere ni me desaliente, sino que, con gran confianza, me someta a tu santa voluntad, que es el amor y la Misericordia misma. Amén.
Lectura bíblica del cuarto día:
“Bendice al Señor, alma mía, que todo mi ser bendiga su santo Nombre” Salmo 103, 1
Santa Faustina escribe lo que escucha de Jesús: “Hoy hija, tráeme a aquellos que no creen en Dios y aquellos que todavía no me conocen. También pensaba en ellos durante mi amarga Pasión y su futuro celo consoló mi Corazón. Sumérgelos en el mar de mi Misericordia”.
¡Padre Eterno! Mira con ojos de Misericordia a las almas de los que no creen en ti y no te conocen. Atráelos con la luz de tu Fe, para que consigan la gran felicidad de poseer tu amor y para que también glorifiquen tu gran Misericordia.
- Pedir la gracia que se desea alcanzar de la Divina Misericordia en esta novena.
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)
Oración final
¡Oh, Jesús Misericordioso! Te doy gracias por tus innumerables bendiciones y gracias. Que cada latido de mi corazón sea un himno nuevo de agradecimiento a Ti.
Oh Dios, gracias por tu gran Misericordia, por no tomar en cuenta mis errores. Mi alma es todo un canto de adoración a tu divina Misericordia. Amén.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. +