El deporte ya tiene un santo
Por la señal de la Santa Cruz+
de nuestros enemigos +
líbranos, Señor, Dios nuestro +
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo +
Oración Inicial
Maestro divino, tú que nos has dicho que lo que pidamos al Padre en tu nombre se nos concederá, envíanos tu Espíritu Santo para sacar fruto de este momento de oración; que nuestra mente, corazón y voluntad vayan en sintonía con lo que nuestro Padre nos pide. Y, a ejemplo de san Juan Pablo II, nuestro hermano y apóstol tuyo, no temamos en abrir de par en par el corazón para recibirte en nuestras vidas. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén
Lectura bíblica del cuarto día:
“¡Qué bueno y qué agradable es que los hermanos vivan en armonía!” Salmo 133, 1
San Juan Pablo II consideró que la función educativa del deporte es un componente básico que da trascendencia a la práctica deportiva, teniendo como base la formación humana y espiritual que ayuda al hombre a afrontar la propia vida.
Karol Wojtyla fue un deportista nato. Fútbol, canoa, ciclismo, natación, esquí, senderismo fueron deportes que practicó desde niño. Tuvo especial relación con el fútbol del cual decía: “El fútbol es un método excelente de promover solidaridad en un mundo afectado por las tensiones raciales, sociales y económicas. En el fútbol como en el resto de los deportes debe prevalecer el ser sobre el tener. La Iglesia como señalé en el Jubileo de los deportistas considera al deporte como un instrumento de educación cuando fomenta elevados ideales humanos y espirituales; cuando forma de manera integral a los jóvenes en valores como la lealtad, la perseverancia, la amistad, la solidaridad y la paz. El deporte, superando la diversidad de culturas e ideologías, es una ocasión idónea de diálogo y entendimiento entre los pueblos para la construcción de la deseada civilización del amor”.
La práctica física de la vida deportiva de san Juan Pablo II no estuvo desligada de la práctica espiritual, su vida deportiva contribuyó al fortalecimiento espiritual requerido para mantenerse en su decisión de ser ministro de Cristo y guiar a la Iglesia en momentos difíciles.
- Pedir la gracia que se desea alcanzar de san Juan Pablo II en esta novena.
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)
Oración Final
San Juan Pablo II, con tu intercesión protege a las familias y a cada vida que brota en la familia. Ruega por el mundo entero, todavía marcado por tensiones, guerras e injusticias. Tú te opusiste a la guerra invocando al diálogo y sembrando el amor. Ruega por nosotros para que seamos incansables sembradores de paz. Amén
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén +