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Japón: Postales del primer día

por Vatican News

Tailandia quedó atrás y el peregrinar del Papa Francisco lo ha depositado hoy en la tierra de Japón. A continuación, una serie de imágenes de su primer día en suelo japonés.

En el marco de su encuentro con los obispos japoneses, el Santo Padre pidió a los pastores de la Iglesia nipona dos misiones urgentes: «proteger toda vida» y “anunciar el Evangelio”, que “no son dos cosas separadas ni contrapuestas, sino dos cosas que se reclaman y se necesitan”

El Papa a los obispos de Japón: protejan toda vida y anuncien el Evangelio

El sábado 23 de noviembre, tras haber aterrizado en Tokio, el Papa Francisco tuvo el primer encuentro de su viaje apostólico en Japón con los obispos del país.

Tras expresar su alegría por “el don de esta visita” y agradecer de modo especial al Arzobispo Takami por sus palabras de bienvenida en nombre de toda la comunidad católica del país, el Santo Padre saludó a todos los presentes “extendiendo su abrazo y sus oraciones” a todos los japoneses en este período marcado por “la entronización del nuevo Emperador y el inicio de la era Reiwa”.

El Papa junto a los obispos japoneses.

El Papa: “Esto es lo que Asia puede donar al Occidente”

“La dimensión de trascendencia que se vive en Asia hace bien a los países occidentales. Necesitamos eso”. Después de haber pronunciado su discurso a los obispos de Japón reunidos en un salón de la Nunciatura Apostólica de Tokio, el Papa Francisco pidió que le dirigieran preguntas y se entretuvo media hora dialogando con ellos.

Una primera pregunta concernía el sueño del joven padre Bergoglio que hubiera querido tanto ser misionero en Japón. “Yo quería venir de misionero cuando estudiaba filosofía. Me atraía. Me atraía mucho… no sé por qué me atraía Japón. Era un lugar de misión que quizás por la belleza, deseaba.  Después, durante los tres años de magisterio, hice el pedido formal al Padre General que en ese momento acababa de ser elegido, el padre Arrupe. Y como me habían sacado una parte del pulmón,  él respondió: “no,  su salud no es para eso”. Y añadió que debía canalizar el celo apostólico en otro lado. Un poco me hizo pensar que iba a vivir pocos años. Pero me tomé mi venganza y cuando fui Provincial me “vengué” mandando cinco jóvenes a Japón. Así que, eso fue”.

Otro obispo le preguntó al Papa a donde había encontrado la fotografía del niño de Nagasaki que espera para llevar al horno crematorio al hermanito asesinado por las radiaciones de la bomba atómica. Francisco hizo imprimir miles de copias de la foto y la distribuye por doquier. “No me acuerdo bien. Pero fue siendo ya Papa. Alguien me la mandó, creo que fue un periodista y cuando la vi, me tocó el corazón. Recé mucho mirando esa foto, y se me ocurrió publicarla y usarla como tarjeta mía para distribuir. Solamente añadí un título: “El fruto de la guerra”. Y la reparto por todos lados. Cada vez que podemos las mandamos y hace mucho bien”.

Después se le preguntó al Papa cuál es el mensaje principal que quiere hacer llegar durante estas jornadas en Japón. “Mi primer mensaje lo dije ya a unos jóvenes en el aeropuerto. Había un montón de jóvenes y uno me dijo: ‘¡Denos un mensaje a los jóvenes!’ Y yo lo miré y le dije: ‘Caminá, siempre caminando, y ojalá te caigas porque así vas a aprender a levantarte y cayendo y levantándote vas a progresar en la vida’. Después me di cuenta que el inconsciente me había traicionado porque era un mensaje contra el perfeccionismo de los jóvenes y el desánimo cuando no logran lo que quieren y hay tantas depresiones, suicidios y problemas que ustedes conocen”. Francisco agregó que otra palabra clave de sus mensajes en Japón será “cercanía”. “Para la familia, y sobre todo, a los sacerdotes, consagrados y consagradas y catequistas que no se desanimen, que estén cerca del pueblo de Dios para que el mensaje llegue”. El Papa también anticipó que durante las visitas a Nagasaki e Hiroshima condenará el uso de las armas nucleares.

A quien le preguntó, después de los viajes en diversos países de Asia,  cuál es la contribución que él se espera de la Iglesia asiática para la Iglesia universal,  Francisco respondió: “Lo primero que me toca es la trascendencia. La Iglesia asiática es una Iglesia con una dimensión de trascendencia, porque en la cultura de estos países hay un indicar que no todo termina acá. Esa dimensión de trascendencia hace bien a los países occidentales. Necesitamos eso”.

Después el Papa repitió una observación que había ya hecho precedentemente sobre el papel de las institutrices filipinas en el transmitir la fe a los niños de padres cristianos que no logran más comunicársela: “Entonces buscan institutrices filipinas porque hablan inglés, entonces los chicos aprenden inglés. Pero estas institutrices no se limitan a enseñar inglés, transmiten la fe. Y enseñan a los niños la señal de la cruz que sus padres no les enseñaron”.

El Obispo de Hiroshima le donó al Pontífice una remera de jugador de fútbol con el número 86, como recuerdo de la fecha (el 6 de agosto) de la explosión atómica que devastó la ciudad. Además, Francisco recibió en regalo un “balero”, un juego con una pelota atada a una manija de madera. Jorge Mario Bergoglio la usaba cuando era niño. El Papa relató entonces que jugaba con gusto a fútbol, su gran pasión, pero con escasos resultados: “Me llamaban ‘pata dura’ porque jugaba mal. Entonces me ponían siempre de arquero”. En la conclusión del encuentro Francisco invitó a los obispos a releer el número 80 de la exhortación apostólica Evangelii nuntiandi  de San Pablo VI, sobre aquello que distingue el buen evangelizador del mal evangelizador.

Francisco aterriza en Tokio

El Pontífice fue recibido por el Vice Primer Ministro, Tarō Asō, con quien intercambió un afectuoso saludo a los pies del avión. Dos niños con traje tradicional ofrecieron al SantoPadre un ramo de flores, en medio de un ambiente lleno de alegría y entusiasmo acompañado por cientos de estudiantes provenientes de escuelas católicas.

Después de los respectivos saludos de las Delegaciones oficiales y de la Guardia de Honor, el Vice Primer Ministro acompañó al Papa hasta una sala reservada del aeropuerto para un encuentro privado entre ambos.

La primera cita oficial del Santo Padre será el encuentro con los obispos japoneses, en el que Francisco pronunciará su primer discurso en la Nunciatura Apostólica de Tokio.

El pueblo de Tailandia despide a Francisco con una sonrisa.

El Santo Padre se despide de Tailandia y parte rumbo a Japón

La mañana de este 23 de noviembre, el Sucesor de Pedro se despidió de Tailandia y partió en avión rumbo a Tokio, Japón, donde empezará la segunda etapa de su 32° Viaje Apostólico internacional. Después de la Santa Misa en privado, Francisco saludó y agradeció al personal de la Nunciatura Apostólica, que en estos días lo acompañaron durante su estadía.

Una media hora de recorrido en automóvil y el Papa llegó al aeropuerto de Bangkok donde tuvo lugar la ceremonia de despedida de Tailandia, en la que participaron los Obispos del país,  6 autoridades tailandesas y un grupo de fieles laicos. Francisco fue recibido en la terminal aeroportuaria militar por un miembro del Consejo de la Corona y antes atravesar la guardia de honor, saludó a un grupo de 11 niños tailandeses. Ante la presencia de un grupo de fieles, instantes antes de subir a bordo del aeroplano, el Pontífice recibió un ramo de flores “garland” de manos del vice Primer Ministro.

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