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Meditación del 17 de junio

por Pbro. Luis A. Zazano
Mateo 6, 1-6 16-18

Evangelio según San Mateo 6,1-6.16-18.

Jesús dijo a sus discípulos:
Tengan cuidado de no practicar su justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos: de lo contrario, no recibirán ninguna recompensa del Padre que está en el cielo.
Por lo tanto, cuando des limosna, no lo vayas pregonando delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser honrados por los hombres. Les aseguro que ellos ya tienen su recompensa.
Cuando tú des limosna, que tu mano izquierda ignore lo que hace la derecha,
para que tu limosna quede en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.
Cuando ustedes oren, no hagan como los hipócritas: a ellos les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos. Les aseguro que ellos ya tienen su recompensa.
Tú, en cambio, cuando ores, retírate a tu habitación, cierra la puerta y ora a tu Padre que está en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.
Cuando ustedes ayunen, no pongan cara triste, como hacen los hipócritas, que desfiguran su rostro para que se note que ayunan. Les aseguro que con eso, ya han recibido su recompensa.
Tú, en cambio, cuando ayunes, perfuma tu cabeza y lava tu rostro,
para que tu ayuno no sea conocido por los hombres, sino por tu Padre que está en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.

Cada vez que visitas nuestros anunciantes estas ayudando
a Misioneros

El camino al cielo.

Hoy capaz que no toque los tres puntitos. Pero solo me remitiré a leer el legado que dejó el Dr. Giuseppe Moscati, aunque ahora es San José Moscati. Este médico me marcó muchísimo:

1) «Queridos míos: perdónenme si no siempre fui capaz de manifestar mis afectos. Todos necesitamos de un lugar desde el cual poder luchar. Dios nos ha dado todo y Él juzgará cómo usamos sus dones. NO FUE LA CIENCIA, SINO LA CARIDAD QUIEN CAMBIA ESTE MUNDO. Tratemos a los que encontremos como almas inmortales y divinas, que deben amar como se aman a sí mismas. Trabajen con fe y entusiasmo, sordos a los elogios y a las críticas, porque nada es imposible para los que creen. La vida es un momento. El honor, las riquezas, las victorias, la fama y la ciencia se acaban. Los encantos de la vida pasan y solo el amor eterno permanece, la causa de todo acto de bondad. El amor nos sobrevive porque Dios es amor. Amen sobre todo la verdad. Muéstrense como son, sin pretensiones y sin miedos. Si la vida trae persecuciones, acéptala; si trae tormentos, sopórtala. Si por la verdad tienes que sacrificarte, sacrifícate, sé fuerte en el sacrificio. La muerte no es el fin, es el comienzo.»

2) Tu Padre Dios todo lo ve en el secreto. Tu vida es valiosa. Te pido perdón si no la supe valorar o no la sé valorar. Pero te aseguro que Dios sí te la valora, el tiempo te lo enseñará. Seguí adelante, no para que yo te valore más tu vida o cualquiera de nosotros, sino porque vos vales por vos mismo.

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Un año con Jesus

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3 comentarios

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mimatematicaalmafuerte junio 17, 2020 - 12:16 am

Señor, que pueda conocerte cada día mas.-

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Ernesto J. Miqueo Ferrero junio 17, 2020 - 4:27 pm

Gracias por tan sentida reflexión. Agrego como aporte la que utilizo para mí, el acto de ofrecimiento de Santa Faustina Kowalska: “…me darás la muerte en el momento en que humanamente mi vida parecerá más necesaria, bendito seas. Me llevarás en la juventud, bendito seas; me harás alcanzar edad avanzada, bendito seas; me darás salud y fuerzas, bendito seas; me clavarás en un lecho de dolor quizá por toda la vida, bendito seas; me darás solamente desilusiones y fracasos durante la vida, bendito seas; permitirás que mis más puras intenciones sean condenadas, bendito seas; darás luz a mi mente, bendito seas; me dejarás en la oscuridad y en toda clase de angustias, bendito seas. Desde este momento vivo en la más profunda serenidad, porque el Señor Mismo me lleva en Sus brazos. Él, el Señor de la misericordia insondable, sabe que lo deseo solamente a Él en todo, siempre y en todo lugar”.
Afectuosamente. Ernesto.

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Sara Galvis junio 17, 2020 - 11:17 pm

Gracias padre Zazano por tan bonitas reflexiones. Le escucho todas las noches desde
Colombia. Dios lo bendiga.

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