Inicio Los Salmos Te Alabamos Señor. Hoy: Salmo 88

Te Alabamos Señor. Hoy: Salmo 88

por Editor mdc
Salmos

Alabar a Dios, orar, conversar con el Padre, siempre recordando nuestra condición de hijos amados por Él. Estos son algunos de los objetivos de este proyecto de Misioneros Digitales Católicos, que culminará cuando publiquemos el 150.

Clic para descargar el audio

SALMO 88 (versículos 1-19)

Canto. Salmo de los hijos de Coré. Del maestro de coro, Para la enfermedad. Para la aflicción. Poema de Hernán, el aborigen.

2 ¡Señor, mi Dios y mi salvador,

día y noche estoy clamando ante ti:

3 que mi plegaria llegue a tu presencia;

inclina tu oído a mi clamor!

4 Porque estoy saturado de infortunios,

y mi vida está al borde del Abismo;

5 me cuento entre los que bajaron a la tumba,

y soy como un hombre sin fuerzas.

6 Yo tengo mi lecho entre los muertos,

como los caídos que yacen en el sepulcro,

como aquellos en los que tú ya ni piensas,

porque fueron arrancados de tu mano.

7 Me has puesto en lo más hondo de la fosa,

en las regiones oscuras y profundas;

8 tu indignación pesa sobre mí,

y me estás ahogando con tu oleaje.

9 Apartaste de mí a mis conocidos,

me hiciste despreciable a sus ojos;

estoy prisionero, sin poder salir,

10 y mis ojos se debilitan por la aflicción.

Yo te invoco, Señor, todo el día,

con las manos tendidas hacia ti.

11 ¿Acaso haces prodigios por los muertos,

o se alzan los difuntos para darte gracias?

12 ¿Se proclama tu amor en el sepulcro,

o tu fidelidad en el reino de la muerte?

13 ¿Se anuncian tus maravillas en las tinieblas,

o tu justicia en la tierra del olvido?

14 Yo invoco tu ayuda, Señor,

desde temprano te llega mi plegaria:

15 ¿Por qué me rechazas, Señor?

¿Por qué me ocultas tu rostro?

16 Estoy afligido y enfermo desde niño,

extenuado bajo el peso de tus desgracias;

17 tus enojos pasaron sobre mí,

me consumieron tus terribles aflicciones.

18 Me rodearon todo el día como una correntada,

me envuelven todos a la vez.

19 Tú me separaste de mis parientes y amigos,

y las tinieblas son mis confidentes.

Fuente: El Libro del Pueblo de Dios. 

Voz: Marcelo Ripari  Música: Juanjo Cabrera (Spotify) / Juanjo Cabrera (canal de Youtube)

Comentario del Salmo 88

Esta lamentación -sin duda, la más triste de todo el Salterio- refleja admirablemente las ideas del Antiguo Testamento sobre la enfermedad, la muerte y el más allá. Entre la enfermedad y la muerte hay sólo una diferencia de grado, porque en ambos casos están obrando los mismos poderes hostiles a la vida (vs. 16-18). Al verse privado de todos los motivos de felicidad y, en especial, de la comunión con los demás (vs. 9, 19), el enfermo se siente sumergido en el reino de la muerte(v. 12), cuyas características describen los vs. 6-8. En esta penosa situación, y sin manifestar ningún sentimiento de esperanza, el salmista pide al Señor que le devuelva la vida porque los muertos no pueden alabar a Dios (vs. 11 -13).7La fe en la resurrección y en la vida futura ilumina con una nueva perspectiva el misterio del dolor, tan elocuentemente expresado en este Salmo, que pertenece a los llamados Oraciones de los enfermos (Sal. 6; 38; 41; 102. 2-12).

Fuente: El Libro del Pueblo de Dios /Editorial San Pablo

Related Articles

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: