Evangelio según san Mateo 13,47-53
Jesús dijo a la multitud: “El Reino de los Cielos se parece también a una red que se echa al mar y recoge toda clase de peces.
Cuando está llena, los pescadores la sacan a la orilla y, sentándose, recogen lo bueno en canastas y tiran lo que no sirve.
Así sucederá al fin del mundo: vendrán los ángeles y separarán a los malos de entre los justos,
para arrojarlos en el horno ardiente. Allí habrá llanto y rechinar de dientes.
¿Comprendieron todo esto?”. “Sí”, le respondieron.
Entonces agregó: “Todo escriba convertido en discípulo del Reino de los Cielos se parece a un dueño de casa que saca de sus reservas lo nuevo y lo viejo”.
Cuando Jesús terminó estas parábolas se alejó de allí.
Lo bueno y lo malo
1) Juntaron: Es necesario que tomes tu tiempo para que veas qué cosas tenés que dejar de lado y qué cosas tenés que seguir teniendo en tu vida. Hay cosas que las venís arrastrando o manteniendo y la verdad es que no te sirven o no te ayudan para que seas feliz. Así como hay cosas materiales que en su momento eran buenísimas y te servían, y hoy son simplemente chatarra, en tu vida y en tu realidad capaz que hay chatarras de pensamiento o de relación. Capaz que mantenés cosas que ya no sirven o no aportan a tu vida. Capaz que esa persona que está al lado tuyo hoy no te aporta nada en tu vida y se convirtió en una simple relación viciosa, y la mantenés sin siquiera saber por qué. Como así también, personas que te hacen mucho bien a las cuales tenés que cuidar y mantener.
2) Lo malo: Es aquello que no deja aporte, por ejemplo, pregúntate: ¿esta persona aporta en mi vida? ¿Qué? Y también poder fijarte si hay cosas a las cuales mantenés en tu vida por pura obsesión o por puro vicio. Hay veces que nos aferramos a cosas malas que lo único que hacen es callar nuestra verdad.
3) Lo bueno: Es aquello que te anima y aporta; lo que te recuerda quién sos y te hace pleno; lo que te permite avanzar en la vida. Claro que tendrás privaciones y límites al elegir lo bueno, pero complementa con tu vida y te anima a vivir, a ser. En la vida tendrás que hacer un “parate” y mirar bien quién sos y qué querés para vos y cómo continuarás viviendo tu vida. Luego de ese “parate”, mira lo que te hace mal, lo que te hace bien y lo que no te ayuda a ser plenamente vos y la voluntad de Dios para vos. Mira lo que te hace bien y te hace ser más vos. Hasta el cielo no paramos.
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1 comentario
Dios le bendiga Padre bonita reflexión Que Dios le de siempre esa sabiduría para que cada día nos motive y nos comparte ciempre la palabra de Dios 🙏📿