Meditación del día 4 de junio - Misioneros Digitales Católicos MDC
Portada » Meditación del día 4 de junio

Meditación del día 4 de junio

por Pbro. Luis A. Zazano
0604 Juan 3,16-18-FB

Evangelio según san Juan 3, 16-18

Sí, Dios amó tanto al mundo, que entregó a su Hijo único para que todo el que cree en él no muera, sino que tenga Vida eterna.
Porque Dios no envió a su Hijo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él.»
El que cree en él, no es condenado; el que no cree, ya está condenado, porque no ha creído en el nombre del Hijo único de Dios.

Dios es familia

1) Dios ama: Lo definimos a Dios como amor, porque quien ama es capaz de darlo todo por alguien y sale de sí para contentar al otro. Es lo mismo que hace Dios por vos y por mí, sale de sí mismo y está atento a mí. No como un árbitro de fútbol quien cuando me ve una falta me saca amarilla o roja. Me acompaña porque sabe que soy débil y me quiere ayudar a saber caminar en la vida, como ese papá o esa mamá que ayuda al niño a caminar y enderezarse.

2) Dios es familia: Uso este término porque en una familia el papá, la mamá y los hijos son totalmente diferentes, pero son uno. Lo mismo pasa con el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Son distintos y lo considero al Padre como el amor, al Hijo como el amado y al Espíritu Santo como el amante, que en un solo ser denominamos amor. Así es Dios.

3) Dios es luz: Cuenta la historia que el fósforo le dijo a la vela que debía darle fuego para que ilumine. La vela no quería ser encendida porque decía que su cera se iba a consumir y por tanto, perdería vida. A mayor fuego y luz, mayor consumo. Pero el fósforo le dijo que había sido creada para ello. Sin embargo, la vela permanecía en su orgullo y su soberbia. Cuando uno vive en su orgullo y su soberbia no se anima a arriesgar y permanece en sí mismo. El fósforo se entristeció y dijo: “ya no puedo hacer nada, solo decirte mis últimas palabras, antes de perder mi última chispa, quiero decirte que fuiste creada para iluminar y ayudar a dar luz, no para mantenerte como vela”. Al escuchar esto la vela vio que ya estaba por consumirse el fósforo, porque su vida era más corta que la de ella y comprendió que debía iluminar. Así tomó del fósforo la última llama. El fósforo terminó su vida alegre y sonriente porque cumplió su misión en este mundo, y la vela lo terminó iluminando. Dios te llama para que ilumines y te puso personas fósforos para encender tu llama . Ahora vos ilumina y anima la vida de muchos. No te preocupes por lo que te consumís, sino preocúpate por iluminar. Algo bueno está por venir.


Discover more from Misioneros Digitales Católicos MDC

Subscribe to get the latest posts sent to your email.

Artículos relacionados

2 comentarios

Carmen Helena June 4, 2023 - 8:05 am

La fuerza y la alegria de desgastarnos por los demas solo la recibimos del Espiritu de Dios y es nuestra mision.

Reply
Figueroa Magdalena del valle June 4, 2023 - 9:28 am

Gracias Padre que bien me Ace escucharlo

Reply

Deja un comentario

Este sitio web utiliza cookies para mejorar su experiencia. Asumimos que está de acuerdo con esto, pero puede optar por no aceptarlas si lo desea. Acceptar Leer más

Privacidad & Políticas de Cookies

Discover more from Misioneros Digitales Católicos MDC

Subscribe now to keep reading and get access to the full archive.

Continue reading