Evangelio según san Marcos 12,1-12
Jesús se puso a hablarles en parábolas: “Un hombre plantó una viña, la cercó, cavó un lagar y construyó una torre de vigilancia. Después la arrendó a unos viñadores y se fue al extranjero.
A su debido tiempo, envió a un servidor para percibir de los viñadores la parte de los frutos que le correspondía.
Pero ellos lo tomaron, lo golpearon y lo echaron con las manos vacías.
De nuevo les envió a otro servidor, y a este también lo maltrataron y lo llenaron de ultrajes.
Envió a un tercero, y a este lo mataron. Y también golpearon o mataron a muchos otros.
Todavía le quedaba alguien, su hijo, a quien quería mucho, y lo mandó en último término, pensando: ‘Respetarán a mi hijo’.
Pero los viñadores se dijeron: ‘Este es el heredero: vamos a matarlo y la herencia será nuestra’.
Y apoderándose de él, lo mataron y lo arrojaron fuera de la viña.
¿Qué hará el dueño de la viña? Vendrá, acabará con los viñadores y entregará la viña a otros.
¿No han leído este pasaje de la Escritura: La piedra que los constructores rechazaron ha llegado a ser la piedra angular:
esta es la obra del Señor, admirable a nuestros ojos?”.
Entonces buscaban la manera de detener a Jesús, porque comprendían que esta parábola la había dicho por ellos, pero tenían miedo de la multitud. Y dejándolo, se fueron.
La viña es la vida
1) Un hombre plantó: Un filósofo griego llamado Plotino decía que el problema radica en concentrar la belleza únicamente en los cuerpos. Hay una belleza mucho más importante, que no tiene nada que ver con nuestro aspecto exterior. Una belleza que está relacionada con la búsqueda de uno mismo. Perdón que hoy esté filosofo, pero recordá que la filosofía inicia diciendo “conócete a ti mismo”. Aquí está el problema, que mucha gente se parece a Narciso (es narcisista) y eso significa que no tiene autoconocimiento. Estás tan ligado a tu yo, que no sabes separarte de él. Claro que cuesta conocerse, pero algo que ayuda es preguntarte cuál es la imagen que das a los demás.
2) Administrar: Aquí aparece el problema en sí, cuando vos no sabes quién sos y cuando dejas que otros manejen tu vida. Esto te puede llevar a que nunca más recuperes tu vida. Primero, porque no te conoces y, por lo tanto, no te valoras y hasta pierdes la dignidad por miedo a quedar mal con el otro. Por otra parte, cuando hay gente que empieza a poseer tu vida es muy difícil salir de allí porque la manipulación que ejercen sobre uno te hace hasta sentir culpable y eso es enfermizo. Cuando alguien te dice que te ama y te posee, no es amor, es destrucción y ambición de poseerte. Quien ama de verdad da libertad y ayuda a que esa persona sea en sí y por si libre; al estilo de Jesús.
3) El dueño: Tu vida es tu vida y la clave es que te conozcas, porque si vos no sabes quién sos y no sabes medir qué imagen das a los demás, podes caer en ser objeto de otros o simplemente un sirviente de otro (pero con una actitud de servicio mal entendido), porque no tenés tiempo para vos y no te das tiempo para vos (y eso es malo). Aprende a verte como hijo de Dios y valórate. Sos propiedad de Dios. Quererte como sos es importante y no des la llave de tu vida a personas que solo están dispuestos a encerrarte en sus vidas y a no abrirte a la vida. Algo bueno está por venir.
Discover more from Misioneros Digitales Católicos MDC
Subscribe to get the latest posts sent to your email.