Evangelio según san Mateo 23,1-12
Jesús dijo a la multitud y a sus discípulos:
“Los escribas y fariseos ocupan la cátedra de Moisés;
ustedes hagan y cumplan todo lo que ellos les digan, pero no se guíen por sus obras, porque no hacen lo que dicen.
Atan pesadas cargas y las ponen sobre los hombros de los demás, mientras que ellos no quieren moverlas ni siquiera con el dedo.
Todo lo hacen para que los vean: agrandan las filacterias y alargan los flecos de sus mantos;
les gusta ocupar los primeros puestos en los banquetes y los primeros asientos en las sinagogas,
ser saludados en las plazas y oírse llamar ‘mi maestro’ por la gente.
En cuanto a ustedes, no se hagan llamar ‘maestro’, porque no tienen más que un Maestro y todos ustedes son hermanos.
A nadie en el mundo llamen ‘padre’, porque no tienen sino uno, el Padre celestial.
No se dejen llamar tampoco ‘doctores’, porque sólo tienen un Doctor, que es el Mesías.
Que el más grande de entre ustedes se haga servidor de los otros,
porque el que se ensalza será humillado, y el que se humilla será ensalzado”.
La Iglesia es para liberar no para atar
1) La cátedra de Moisés: La figura de Moisés y de David son dos figuras que me mueven mucho. Porque Moises fue un asesino, sí, mató un hombre y, sin embargo, Dios lo llamó. Moisés renegaba de llevar adelante un pueblo y, sin embargo, Dios lo llamó. Incluso Moisés fracasó, pero, sin embargo, Dios lo llamó. Y si miramos a David, peor. David era el gran rey de Israel, pero también era un polígamo, pero Dios lo llamó. David codició la mujer de otro hombre, cometió adulterio, intentó engañar al marido y hasta lo mandó a matar, sin embargo Dios lo llamó. La pregunta sería: “¿puede alguien estar en pecado y seguir siendo llamado por Dios a la vez? La respuesta es sí. Por eso participamos de la Iglesia, porque somos un “hospital de campaña” que está en la guerra de esta vida.
2) Todo lo hacen para que los vean: En esto vale aclarar que muchos tienen una visión errónea de la Iglesia. Porque muchos piensan que la Iglesia es el lugar donde se reúnen personas perfectas y puras, para mostrar cuán perfectos son ante Dios. Incluso hay grupos cerrados que si vos cometes un error literalmente te corren y hasta te excomulgan con la mirada. En realidad la Iglesia es el lugar donde la gente admite que ha caído, que ha fallado y que estamos aquí porque somos peores que los demás, pero buscamos levantarnos. Estamos en la Iglesia porque necesitamos ayuda de este Dios de la vida y de las personas que estamos en la Iglesia por vocación.
3) El que se humilla: Es por eso que te invito a recordar que vos y yo somos Iglesia, porque la peleamos día a día y cuando caemos nos mostramos como somos y pedimos ayuda de Dios. Y que incluso cuando caemos seguimos siendo llamados por Dios. Ni siquiera yo soy perfecto, y mucho menos puro, también caigo en mis debilidades y errores. Y asumo que muchas cosas que me duelen de mi error y tentaciones que acepto, pero me consuela que Dios ve el corazón y me sigue llamando para caminar con Él. Somos una Iglesia de vivos, no de muertos, y el que está vivo también se equivoca, pero la clave es reconocerlo y levantarse para seguir. Algo bueno está por venir.
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1 comentario
Padre Luis. Usted dimensiona el alcance que tiene la meditación diaria que nos hace favor de publicar? Es inmensa padre, nos trae esperanza, paz. Nos da un jalón de orejas también. Nos reconforta siempre. Gracias Padre Luis. En mis oraciones esta presente. Dios lo bendiga.