Evangelio según san Mateo 3, 13-17
Entonces Jesús fue desde Galilea hasta el Jordán y se presentó a Juan para ser bautizado por él.
Juan se resistía, diciéndole: “Soy yo el que tiene necesidad de ser bautizado por ti, ¡y eres tú el que viene a mi encuentro!”.
Pero Jesús le respondió: “Ahora déjame hacer esto, porque conviene que así cumplamos todo lo que es justo”. Y Juan se lo permitió.
Apenas fue bautizado, Jesús salió del agua. En ese momento se abrieron los cielos, y vio al Espíritu de Dios descender como una paloma y dirigirse hacia él.
Y se oyó una voz del cielo que decía: “Este es mi Hijo muy querido, en quien tengo puesta toda mi predilección”.
El Bautismo
1) Presentó: Presenta tu vida y hacé las cosas por tu vivir y de manera digna. Hoy preséntate ante Dios como eres y no andes buscando fingir ni mentirte, porque para ir al bautismo uno se debe quitar cosas. No busques un ropaje para disfrazarte y andar disfrazado por la vida, más bien muéstrate como eres para que Dios te recuerde quién eres y hacia dónde tiendes.
2) Viene: Busca tu paz y, por sobre todo, mira tu interior, porque no es en otros donde está la respuesta de muchas cosas que te cuestionas. Es importante que mires tu interior y tu corazón. Date la oportunidad de cuestionarte, pero también de profundizarte.
3) Bautizar: Bautizar también es cambiar y saber que hay que soltar cosas y cambiar cosas en vos. Es comprender que todo tiene un cambio si realmente acepto que hay cosas en mí que debo cambiar. Los cambios no se logran si no se aceptan y la vida sin cambios termina siendo una monotonía y, como toda cosa quieta y monótona, puede pudrirse. Algo bueno está por venir.
Discover more from Misioneros Digitales Católicos MDC
Subscribe to get the latest posts sent to your email.
1 comentario
🙏
Roxana reaccionó a través de Gmail https://www.google.com/gmail/about/?utm_source=gmail-in-product&utm_medium=et&utm_campaign=emojireactionemail#app