Evangelio según san Mateo 6,19-23
Jesús dijo a sus discípulos:
No acumulen tesoros en la tierra, donde la polilla y la herrumbre los consumen, y los ladrones perforan las paredes y los roban.
Acumulen, en cambio, tesoros en el cielo, donde no hay polilla ni herrumbre que los consuma, ni ladrones que perforen y roben.
Allí donde esté tu tesoro, estará también tu corazón.
La lámpara del cuerpo es el ojo. Si el ojo está sano, todo el cuerpo estará iluminado.
Pero si el ojo está enfermo, todo el cuerpo estará en tinieblas. Si la luz que hay en ti se oscurece, ¡cuánta oscuridad habrá!
Acumulen
1) Consumen: Una vez escuché una frase que me dejó pensando “Si tienes algo que puede ayudar realmente a las personas y no hablas de ello, no le estás haciendo ningún favor”. Desde entonces comprendí que tengo que seguir anunciando la fuerza de la Buena Noticia con la vida misma. Por eso te animo a que seas ese evangelizador con propia tu vida. Sos el único evangelio que muchos pueden leer. Sos una persona que puede mostrar las heridas y demostrar que todo golpe se puede superar. Siempre me quedo pensando que Jesús, en su poder, no se quitó las llagas al resucitar, para mostrarnos que siempre se puede salir de la cruz.
2) Acumulen: Ser libre no implica tener cosas o personas, solo se logra cuando uno conoce sus límites y acepta lo que es y quien es, asumiendo que la fuerza de Dios siempre te acompaña. Pero mientras estés dominado por el ego nunca podrás ser auténticamente feliz. Claro que tendrás momentos de placer, dopamina por minutos. Pero la felicidad está añadida a la serotonina, no a la dopamina. La libertad depende del carácter, y el carácter que se inculca nos permite ser libres.
3) Luz: El único veneno que puede intoxicarte, si no te lo tragas, es el orgullo y es curioso, porque hay personas que llevan 20 años sin hablar con un hermano por orgullo. Personas que perdieron todo, incluso al amor de su vida por orgullo, personas que sostienen una vida que detestan por orgullo. Algunas son personas que se sienten incapaces de decir unas simples palabras que le podrían cambiar la vida, por ejemplo: “Me equivoqué” o “Lo siento”. Pero hay veces que por orgullo seguimos manteniendo tinieblas en vez de ir a la luz. Hay gente que piensa que el orgullo ayuda a sentirse superior a los demás. Pero el orgullo es lo que te impide reconocer que te sientes inferior. Porque alguien que verdaderamente está seguro de sí mismo no tiene problema en admitir que se equivocó. Incluso no tiene problema en pedir perdón, no tiene problema en pedir ayuda. Solo quien teme ver derrumbarse la imagen que tiene de sí mismo necesita defenderla constantemente. Por eso, no vivas en la oscuridad cuando frente a vos está la vela para que sea encendida. Algo bueno está por venir.
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