Evangelio según san Lucas 14, 1-6
Un sábado, Jesús entró a comer en casa de uno de los principales fariseos. Ellos lo observaban atentamente.
Delante de él había un hombre enfermo de hidropesía.
Jesús preguntó a los doctores de la Ley y a los fariseos: “¿Está permitido curar en sábado o no?”.
Pero ellos guardaron silencio. Entonces Jesús tomó de la mano al enfermo, lo curó y lo despidió.
Y volviéndose hacia ellos, les dijo: “Si a alguno de ustedes se le cae en un pozo su hijo o su buey, ¿acaso no lo saca en seguida, aunque sea sábado?”.
A esto no pudieron responder nada.
Entró a comer
- Fariseos: Hay veces que nos pasa en la vida que buscamos cosechas sin ponernos a sembrar y hasta buscamos las fórmulas para cosechar en nuestras vidas, pero olvidándonos del esfuerzo de la siembra. Si quieres resultados en tu vida, ponete a laburar. Por eso, siempre tenés que tener tiempo para tu vida y sembrar para tu vida. Trata de dedicarte un poco más a resolver vos mismo las cosas de tu vida, sin estar esperando que otros vengan a resolverlas. Hasta conocí gente que va a misa a pedir que Dios la ayude con su hijo o con su hija, pero nunca se acercó ella o él a hablar con su hijo o con su hija. También me pongo a pensar que tenemos la actitud farisea de que, cuando a alguien le va bien, en vez de bendecirlo, lo cuestionamos. Incluso, cuando uno ve la cosecha del otro, puede que le agarre ese espíritu mundano y llegue a decir incluso que los logros del otro son porque está en cosas raras o porque no vienen de Dios. La envidia nos puede hacer decir muchas cosas feas. Por eso, para sembrar se necesita disciplina y, cuando coseches, aprende a manejar la prudencia en tu vida. Porque cuando cosechas con abundancia, si no eres prudente, puede que esos fariseos mendicantes te terminen robando la alegría de tus cosechas.
- Hipocresía: Nuestra mente nunca está quieta y nunca va a estar en blanco. Estamos pensando constantemente quién está enfrente de mí hasta con quién está en pareja esa persona. Vivimos con pensamientos y observaciones o ideas que andan a full en nuestra cabeza. Incluso en estos tiempos con el celular hay gente que, cuando se acuesta, mira el celular; que, en vez de aquietar la cabeza para dormir, la estimula; que llega a perder incluso el sueño y sigue viendo el Instagram o el Facebook o TikTok para seguir pensando y seguir viendo. Pero cada pensamiento puede acercarnos a Dios o alejarnos más de Él, porque, como diría mi profesor de tesis: “ningún pensamiento es neutral”. Porque un lugar vacío o una vida espiritual vacía va a ser llenada por cosas y actitudes de vida espiritual lindas o por actitudes o vida espiritual diabólicas, es decir divisorias. Incluso en el día, o piensas cosas de vida o cosas de muerte, es decir, no hay neutros. Hay dos elementos que están unidos a pensamientos de muerte que no vienen de Dios y que te pueden llevar incluso a la hipocresía de tu vida que son la preocupación y la ansiedad. Ambas te llevan a buscar soluciones sin Dios o usando a Dios.
- Cae: Cada día aprendo que las personas cometemos errores, pero, cuando sos buena persona, cedes para aceptar que te equivocaste y buscas reparar el daño, porque el único crimen en la vida es el orgullo. Por eso mismo, uno va madurando y va entendiendo que hay personas que no son malas, sino que, más bien, no están sanas. Por eso, nunca olvides el camino de tu vida y tu modo de vivir. Saber que no te agota el camino de tu vivir, sino más bien te agota sostener una versión tuya hecha para complacer a los demás. Hoy mira tu vida y descubrí lo bueno que puedes hacer por los demás. Algo bueno está por venir.
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