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Nuestra Señora de Montallegro

por Horacio Espinosa
Basilica Nuestra Señora Montallegro

Rapallo es una comuna en la Provincia de Génova, Italia, donde a decir verdad nos acercamos casi por casualidad, o mejor dicho, como alguna vez alguien me dijo, Maria es la que te lleva a sus lugares.

Buscando paseos turísticas nos llamo la atención un Monte al cual solía ir mucha gente. Comenzamos a investigar y descubrimos a Nuestra Seńora de Montallegro.

La aparición.

El Viernes 2 de julio de 1557,  Giovanni Chichizola, un poblador de San Giacomo Canevale, regresaba de Génova, donde había ido a vender sus productos. Al atravesar el Monte Leto, cansado y fatigado por el calor, se refugió en una cueva quedándose dormido. De repente, un resplandor, una Señora, vestida con un color azul oscuro le dice:
“No tengas miedo Giovanni! Soy la Madre de Dios. Te he elegido como mensajero de mi materna voluntad. Ve al eclesiástico de Rapallo y hazle saber que la Madre de Dios ha escogido este lugar para su residencia perpetua y quiere que aquí sea construida una iglesia en su nombre.”

Sorprendido por la visión y asustado por la tarea que se le había encomendado, Giovanni respondió: Pero ¿cómo puedo yo, hombre pobre del campo, ser escuchado?”.

“Tu mostrarás esta imagen y la escritura de esta piedra”, le responde la Señora.

La visión desaparece, dejando en tierra, cerca de un arroyo, una pequeña tabla representando la Dormición de María Santísima.

Giovanni extiende su mano para tomar esa imagen y llevarla a su boca para besar, pero por mas que hace fuerza para tomarla, no puede moverla de su lugar.

Lleno de reverencia y temor, grita: “¡Milagro! ¡Milagro!”.

Fue cuando corrieron algunos campesinos que trabajaban cerca, que se maravillaron por la historia de Giovanni y admiraron la pequeña tablita pintada.

El arzobispo de la iglesia parroquial a quien Giovanni le contó lo sucedido sale en procesión con las autoridades y muchas personas hasta la montaña, donde la tablita se destaca por sus vivos colores.

El arzobispo la toma, la envuelve en un velo de seda, pero no comprende las palabras escritas en la roca “HP OY”, lo que significa Madre de Dios en griego.

Regresa en procesión, cantando devotamente, hacia la ciudad, y la coloca en la Iglesia parroquial, bajo llave. La gente maravillada comenta el advenimiento y se vuelve a sus hogares.

A la mañana siguiente el todo el pueblo piensa en ver la tablita , es entonces que el arzobispo abre el armario, pero la imagen no está ¡más!.

Con la sorpresa de todos, la imagen había regresado a la montaña, al mismo lugar exacto.  Esto generó mayor veneración aún en Rapallo.

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Fue entonces que los fieles vieron brotar al lado de la tablita una fuente de agua límpida y cristalina, exactamente en el lugar donde Maria había posado sus pies.
 Esta fuente sigue dando agua hasta el dia de hoy, aun en épocas de gran sequía.
En el año 1574 una nave proveniente de Ragusa, ciudad costera de la actual Croacia, fue llevada por una tormenta a la costa. El capitán entonces apeló a Dios haciendo votos de ir al Santuario más cercano si escapaban de la inminente tragedia. El barco llegó a las costas de Rapallo con toda la tripulación sana y salva, y de acuerdo con la promesa hecha, todo el grupo se trasladó al Santuario de Montallegro a dar las gracias a la Virgen.

En el templo los miembros de la tripulación reconocieron el icono bizantino que había desaparecido misteriosamente de su tierra 17 años antes, y acusando a los rapallesi de robo, exigieron su regreso.  El tribunal de la República de Génova, considerando la prueba de los hechos, obligó la devolución inmediata a las manos del capitán.

El capitán del barco partió de nuevo con el orgullo de haber encontrado la antigua reliquia, pero a pocos kilómetros de Rapallo la tablita había desaparecido de la cabina a bordo del buque y no había rastro de ella.

El barco regreso entonces a Rapallo y desde allí a Montallegro, donde los marineros pudieron admirar con asombro que la Imagen se encontraba en su lugar en el altar, como había ocurrido la primera vez. A partir de esa fecha, el Icono greco-bizantino no ha abandonado el lugar sagrado, según lo solicitado por la bella Señora.

Nuestra vivencia.

Horacio y Andrea

¡Hasta la próxima!
Horacio y Andrea

Visitar un Santuario Mariano siempre es algo especial. Al llegar luego de un corto recorrido comentamos con mi esposa lo que sienten nuestros corazones al ingresar a un lugar Santo.

Son lugares donde la presencia de Maria se vive en el aire, ese sonido del silencio profundo y de la paz interior que se suele alcanzar en un Santuario.

La entrada es un camino de unos 300 metros en subida pero rodeado de unos arboles añejos al final del mismo uno se encuentra con la espléndida Basilica.

Al ingresar, sobre la izquierda veo a Nuestra Seńora de la Guardia, lo cual me desconcertó, pero entendí mas tarde de que la representación es similar aunque no idéntica.

Mientras orábamos trataba de entender lo que veía.

Un retablo de plata rodeando un cuadro muy pequeńo casi imperceptible, y a los costados del altar parte de una roca.
Sobre la izquierda, una capilla dedicada a san José con una fuente de agua al lado de una imagen de la Virgen de Lourdes, sobre la derecha una Capilla con miles agradecimientos en la pared y como imagen central una representación grande de la Dormición de Maria. Todo bastante confuso para mi, hasta que conversamos con el Sacerdote del lugar quien nos explicó lo siguiente:

  • El altar mayor contiene la tablita que Maria entrego a Giovanni, la misma que fue traída por la Madre juntos con los Ángeles desde Grecia, por eso es iconografía bizantina.
  • Este altar fue construido sobre la roca donde Maria posó sus pies, es por eso que han dejado expuesta parte de la roca.
  • La fuente que esta en la Capilla de san José es una representación de la piedra original y con una cañeria que une con la vertiente que esta en realidad debajo del altar mayor. De esta manera los fieles podemos tocar el agua sin estar en el altar.
  • La Capilla de la derecha son los miles de milagros que Nuestra Seńora de Monteallegro ha realizado.
  • Realmente emociona pensar que uno puede estar en un lugar donde María estuvo, saber que María con su inmenso Corazón de Madre ha ayudado a tanta gente, poder tocar el agua que brota de una fuente originada por Ella.
  • Poder pedirle a Nuestra Seńora de Monteallegro por nuestros seres queridos y agradecerle por nuestra vida nos dejó una paz inmensa.

Tips

– Para llegar a la cima del cerro hay dos formas, caminar o bien usar el funicular que es rápido y seguro y lleva solo 8 minutos.
– Si pueden, lleven algo para hacer picnic o bien almorzar en el restaurant que allí hay, mas allá de la paz que tiene por ser un lugar Santo las vistas son espectaculares.
– Detrás de la iglesia se llega al Hotel del Peregrino, no dejen de recorrer su parque, las vistas son inmejorables.

¡Hasta la próxima!

Horacio

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