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“Líder no es quien conquista un espacio de poder”

por Carlos L. Rodriguez Zía
Líderes católicos

¿Los católicos debemos ser líderes? Este y otros interrogantes nos responde José Antonio Rosas Amor, fundador de la Academia de Líderes Católicos.

Aunque nació en la tierra de la Virgen de Guadalupe, México, la vida y la mano de Dios lo tienen desde hace veinte años viendo los amaneceres y los atardeceres en Chile. Estudiante de Ciencias Políticas, supo de campañas y de ejercer la función pública como concejal  y dirigente juvenil, siempre vinculado a la Iglesia, en su tierra natal. Casado y padre de cuatro hijas, José Antonio Rosas fundó hace un tiempo lo que hoy se conoce como La Academia de Líderes Católicos.  Con él hablamos, entre otras  cuestiones, sobre liderazgo y qué tipo de líder debe de ser alguien que cree en Dios. De paso, se animó a describir los liderazgos de los tres últimos Papas y de Jesús.

-¿Por qué fundaste la Academia de Líderes  Católico y cuál es su rol, qué trabajo realiza?

-La Academia de Líderes Católicos nace en Chile como respuesta a un contexto histórico cuando surge el movimiento estudiantil en este país y es notable la ausencia de católicos, de cristianos, liderando, conduciendo los procesos de transformación social. A partir de ahí es que surge el primer curso, la primera generación que se denominó Escuela de Líderes Católicos, que se ha ido clarificando en el tiempo hasta constituirse en lo que hoy es la academia, cuya misión es formar líderes desde los principios y valores cristianos, arraigados en la fe, para transformar las estructuras sociales, políticas y económicas de la región.

-¿Qué es ser un lidér católico y qué elementos lo diferencian de uno que no lo es? ¿Es un mejor líder?

Líder desde nuestra comprensión son aquellas personas que son capaces de influir a los demás para generar transformaciones. Líder no es quien conquista un espacio de poder. Líder es el que es capaz desde el convencimiento de influir en los demás. Y la diferencia entre un líder católico y otro que no, es la razón de lo que lo mueve a su liderazgo. El motivo, la razón de ser de liderazgo católico no es ni una ideología ni una moral, ni un ideal, muchos menos político y social. Lo que mueve y la razón de ser de un líder católico es su relación personal con Cristo, que ilumina y transforma todas las facetas de su vida.

-¿Cómo conciliar el ser un líder con la idea de servicio, de ser el primero en servir, acción  a la que invita Jesús, por ejemplo, cuando le lava los pies a sus discípulos?

-Si se comprende que el liderazgo es la capacidad de influir y por lo tanto se sustenta en la autoridad, en  la influencia; la forma de ganar influencia en los demás es generando confianza. Y la confianza sólo se les otorga a aquellas personas que sirven. El servicio es el camino fundamental para ganar liderazgo.  O dicho con las palabras de la Madre Teresa de Calcuta: “El fruto del silencio es la oración. El fruto de la oración es el amor. El fruto del amor es el servicio. Y el fruto del servicio es el liderazgo.” Cuando uno sirve a los demás, es capaz de influir en los demás. Nosotros los católicos estamos responsabilizados a servir a los que menos tienen. A los más pobres. A los más desprotegidos.

Papa Francisco
José Antonio -el tercero sentado a la derecha del Papa- en un encuentro en el Vaticano.

-¿Cómo ha afectado la actual pandemia al líder, sea católico no? ¿Que cambios lo ha llevado a realizar? ¿Cómo los ha afectado a ustedes?

La pandemia está afectando a todo el mundo, porque se está enfrentando la crisis más grande en los últimos cien años. Lo primero que nos está afectando a todos, a los líderes incluidos, es darnos cuenta de nuestra condición de fragilidad, de vulnerabilidad. No hay plan  más bueno y perfecto que sea, que hoy se presenta incapaz, impotente, ante este pobre virus. Y a nosotros como academia nos afecta, invitando a transformarnos, a internacionalizarnos más. A partir de la pandemia,  hemos dictado más cursos de manera virtual. Nos ha permitido llegar a participantes incluso de África y de Asía, pasando por Europa y  América.

-¿Esta pandemia alumbrará un nuevo tipo de líder?

Esta pandemia y lo que veíamos que era el proceso del cambio de época, reclama nuevos perfiles de liderazgo. Esta nueva época, esta nueva situación, no sólo por la pandemia, sino también por este cambio de época, reclama un cambio de paradigmas, de la forma de ejercer un liderazgo, de relacionarnos. Reclama liderazgos más horizontales, más afectivos. Más emotivos, cerca de la gente. Usando nuevas herramientas de comunicación. Y el desafío más importante, desde nuestro punto de vista, que tenemos en América Latina, es que el líder está llamado a ser punto de encuentro. Esto a contracorriente. Porque lo que estamos viviendo en nuestro continente es justamente lo contrario. En nuestro continente se están exacerbando las polarizaciones, las confrontaciones, el miedo que lleva a generar o apoyar falsas teorías conspirativas. El líder católico hoy está llamado a desactivar esas confrontaciones. A desactivar muros y a construir puentes, diálogos, consensos.

-¿Qué planes o proyectos tienen en mente?

-Después del seminario sobre diplomatura, tenemos varios cursos en puerta. Por ejemplo, un segundo seminario internacional sobre bioética, donde estamos abordando la crisis sanitaria, desde la bioética y la filosofía cristiana. En esta segunda etapa vamos a abordar temas como la resiliencia, el miedo, las consecuencias psicológicas de esta crisis; y vamos a tener como profesor de lujo, como expositor, al presidente de la Pontificia Academia para la Vida, Monseñor Vicento Paglia. Además,  presidente emérito del Pontificio Consejo para la Familia. También está previsto un seminario sobre vida de santos del Siglo XX, santos laicos. Lo interesante de esto es que lo van a presentar familiares de esos santos. Hay programado un seminario de filosofía política, donde queremos tratar los riesgos, las tentaciones, los peligros de la participación política de los católicos en tiempos de crisis. Y para el año que viene tenemos programado un diplomado sobre Doctrina Social de la Iglesia, en el mes de enero, que está pensando para analizar el proyecto geopolítico de América Latina. Y nuestro sueño más importante es para el 2031, que se cumplen 500 años de la aparición de la Virgen de Guadalupe, que consideramos es uno de los acontecimientos centrales de la identidad fundacional latinoamericana. Queremos celebrar los 500 años  de América Latina con una América Latina más justa, más solidaria, más en paz, que respete la vida, desde su origen hasta su final.

Doctrina Social de la Iglesia.
El fundador de la Academia de Líderes Católicios en un encuentro organizado por la misma.

-Por último,  te pido que me describas qué tipo de líderes son San Juan Pablo II, Benedectico XV,  Francisco y Jesús.

-Sin ninguna duda los tres últimos Papas son líderes, porque los tres han tenido capacidad de influir no sólo en el mundo cristiano sino que son personalidades con influencia en el ámbito mundial. Pero el estilo de ejercer el liderazgo es muy distinto porque son estilos de personalidad muy distinta. El Papa Juan Pablo II tenía una cultura teológica muy amplia; pero ante todo lo que destacaría en él es esa voluntad de hacer, capaz de hacerlo atravesar mares y montañas. Se notaba que no le vacilaba la mano a la hora de tomar decisiones difíciles, aunque claro que era otra época y otro tiempo. En cambio, el de Benedicto XVI es un liderazgo desde la fragilidad de un hombre tímido al que le costaba abordar a la multitud. Él es un hombre amante de los libros, un intelectual, el más grande del siglo XX desde mi punto de vista. Es un hombre que sabía y sabe escuchar.  Tiene un estilo de liderazgo basado en el diálogo. Es un hombre de gran serenidad y no de vehemencia. Y el Papa Francisco, también frente a otra época y otro tiempo, es un hombre lleno de sencillez, de bondad. No tiene el estilo de liderazgo avasallador de Juan Pablo II ni el intelectual de Benedicto XIV, sin dejar de reconocer que también él es un intelectual. Más bien es poseedor de un liderazgo pastoral, dedicado más a los seres humanos concretos, sin planes, sin libros, muy sensible, alegre, vital, espontáneo. Y, por último, creo que Jesús más que líder es ante todo nuestro redentor. Es quien abraza nuestro pecado. Pero si lo voy a analizar como líder, digo que el suyo es un liderazgo basado en el amor, en el servicio. Es lo que él nos enseña.

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1 comentario

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Patricio Reyes de la Maza agosto 4, 2020 - 12:14 pm

muy buena entrevista a José Antonio Rosas!!!

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