Evangelio según san Mateo 22, 34-40
Cuando los fariseos se enteraron de que Jesús había hecho callar a los saduceos, se reunieron con Él,
y uno de ellos, que era doctor de la Ley, le preguntó para ponerlo a prueba:
“Maestro, ¿Cuál es el mandamiento más grande de la Ley?”.
Jesús le respondió: “Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todo tu espíritu.
Este es el más grande y el primer mandamiento.
El segundo es semejante al primero: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.
De estos dos mandamientos dependen toda la Ley y los Profetas”.
Amar es lo central
1) Fariseo: Ellos toman la actitud de buscar a Jesús ya que dejó callados a los saduceos, lo buscan para afiliarlo a su partido, marcar el bando de Jesús. Nosotros no podemos obrar así, aquí no hay bandos y no podemos decir que Jesús está en un bando o en el otro. No busques ahora a Jesús para llevarlo a un bando. Jesús no es conservador ni progresista. Jesús es Dios y nos ama a todos. Si buscas a Jesús que sea para producir unidad, para que logres crecer en el amor de unos con los otros.
2) Ponerlo a prueba: Cuántas veces ponemos a prueba a Dios, y más que nada es buscarle para que nos cumpla ese capricho que tenemos. Cuando Dios te contesta, te contesta de un solo saque. Reencontrate con Dios y no busques poner a prueba a Dios. Él te conoce y vos lo conoces. No le pidas lo que vos querés ver, sino pedile que te ayude a ver y entender.
3) Amar: Es tan crucial Dios que, cuando lo crucifican, hay un palo transversal y horizontal, para recordarnos que prima nuestro amor a Dios para lograr amar al prójimo. Si tu cabeza y tus pies están en las cosas de Dios, seguro que tus manos estarán clavadas en las de tus hermanos.
Busca amar a Dios para desde allí amar a tus hermanos.
Discover more from Misioneros Digitales Católicos MDC
Subscribe to get the latest posts sent to your email.