Creador, Rey y Redentor mío,
que por tu amor estás presente en la Eucaristía;
concédeme adorarte con todo mi afecto.
Reina perpetuamente en mí
y en el corazón de todos los hombres, tus redimidos.
Concédenos adorarte con fidelidad en la tierra
y sin fin, después, en el cielo.
Amén
Discover more from Misioneros Digitales Católicos MDC
Subscribe to get the latest posts sent to your email.