Creo en ti, Jesús, ¡qué dulce es tu presencia en el Santísimo Sacramento!
Tu humildad, al hacerte pan para nosotros,
es un misterio que llena de asombro mi corazón.
Me acerco a Ti, no por mis méritos,
sino por tu infinita misericordia.
Tú, Señor, nos amas tanto que no esperaste, bajaste a satisfacer nuestras necesidades ya, y sabemos que en el Cielo quedaremos saciados completamente.
Deseo amarte con todo mi ser y ser transformado por tu amor.
Amén
Discover more from Misioneros Digitales Católicos MDC
Subscribe to get the latest posts sent to your email.