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Meditación del día 8 de mayo

por Pbro. Luis A. Zazano

Evangelio según san Juan 19,25-27

Junto a la cruz de Jesús, estaba su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Cleofás, y María Magdalena.
Al ver a la madre y cerca de ella al discípulo a quien él amaba, Jesús le dijo: “Mujer, aquí tienes a tu hijo”.
Luego dijo al discípulo: “Aquí tienes a tu madre”. Y desde aquel momento, el discípulo la recibió en su casa.

Nuestra Señora de Luján

1) La cruz: En estos últimos 10 años me tocó encontrarme con gente que yo sabía que me había atacado y que después me decía: “¡Qué lindo verte!”. Porque es difícil odiar cuando uno te ve y te das cuenta que estás odiando un algo y no un alguien. Lo mismo vale cuando hablamos de algo y no de alguien. Hasta por ser creyentes nos institucionalizan, crucificándonos, y nos dicen: “¿Cuál es la postura de la Iglesia con respecto a los adictos, a los que abortaron, a los homosexuales?” Y siempre digo: “Más bien hay que decir: “¿Cuál es nuestra posición con…?” Porque si esa persona que es gay o ese adicto o ese jugador compulsivo o ese depresivo es tu hijo o tu hija, ¿No cambia la visión?. Claro que no apoyamos ciertas cosas, or supuesto, pero dudo que se corra a la calle o se odie a ese hijo por su postura, situación o decisión. Porque cuando ponemos un nombre y un rostro no ponemos una postura, sino que amamos. Si ese divorciado en nueva unión es tu hijo, ¿qué harías? Todos tenemos una cruz, pero el que mi hijo no tenga y no cumpla mis convicciones ¿eso lleva a que lo odie? Para nada. Cuando uno le quita la cara al paciente se termina quedando con la patología y entra eso de “los que pecan” , “los que hacen tal cosa”, y eso nos lleva a no involucrarnos y no amar. Es lidiar con los síntomas, pero sin ensuciarnos las manos con la patología. Dios conoce cada una de nuestras cruces, tu pasado, tus heridas, como así también tu historia.

2) Aquí tienes: Hoy es el día de la Virgen de Luján, patrona de Argentina. Vos sabes lo fuerte que es para nosotros Las Malvinas. Un día me tocó compartir con un ex combatiente de Malvinas y me contó una historia que hoy te quiero compartir. Un día le dijo el soldado al capitán: “¿Me da permiso para buscar a mi amigo?” El capitán le dijo: “Se niega el permiso, está muerto”. El soldado desobedece la orden y va a buscar a su amigo. Regresa con él en brazos, muerto. “Te lo dije, era inútil”. El muchacho le contestó: “No, mi capitán, no fue inútil, cuando llegué aún estaba vivo y solamente dijo: “ sabía que ibas a venir””. Así nos cuida María, nos busca para llevarnos a Jesús, siempre. Por eso, recurre a ella.

3) Madre: Que la Virgen de Luján nos ayude a unirnos como comunidad y, por sobre todo, que nos dé la fuerza de recordar que todos somos hermanos y que, como dice el Martín Fierro, “Que los hermanos sean unidos, esa es la ley primera, porque si entre ellos se pelean, los terminan devorando los de afuera”. Feliz día de la Virgen. Algo bueno está por venir.


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