Los cristianos hacemos profesión de nuestra fe, es decir manifestamos externamente que creemos en Dios y en las verdades reveladas y enseñadas por la Iglesia. Lo hacemos mediante la síntesis de esas verdades que llamamos Credo. Se lo conoce también como ‘Símbolo de la Fe’ porque es un signo de identificación y de comunión entre los creyentes.
Diversas Profesiones de Fe:
A lo largo de los siglos, en respuesta a las necesidades de diferentes épocas, han sido numerosas las profesiones o símbolos de la fe. Entre todos ellos, dos ocupan un lugar muy particular en la vida de la Iglesia. Y porque en la Iglesia tenemos dos maneras de rezar el Credo, no significa que sean Credos distintos, sino más bien, que existen dos formatos.
El Símbolo de los Apóstoles, llamado así porque es considerado como el resumen fiel de la fe de los Apóstoles. Es la versión más corta y concisa. (https://discoverstillwater.com/)
El Símbolo llamado de Nicea-Constantinopla debe su gran autoridad al hecho de que es fruto de los dos primeros Concilios ecuménicos en Nicea y Constantinopla (325 y 381). Sigue siendo todavía hoy el símbolo común a todas las grandes Iglesias de Oriente y Occidente. Este es llamado también ‘el Credo largo.’
El Catecismo de la Iglesia Católica sigue el Símbolo de los Apóstoles, pero se completa con referencias al Símbolo Niceno-Constantinopolitano, que con frecuencia es más explícito y más detallado.
CIC (Catecismo de la Iglesia Católica) 192 – 196
Credo de los Apóstoles
- Creo
- En Dios Padre
- Creo en Jesucristo
- Que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de santa María Virgen
- Padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado
- Descendió a los infiernos, al tercer día resucito entre los muertos
- Subió a los cielos, y está sentado a la derecha de Dios Padre todopoderoso
- Desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y muertos
- Creo en el Espíritu Santo
- La Iglesia Católica
- La comunión de los santos
- El perdón de los pecados
- La resurrección de la carne
- y la vida eterna
- Amén
Credo de Nicea-Constantinopla (Credo de Nicea o Credo Niceno)
Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra,
de todo lo visible y lo invisible.
Creo en un solo Señor, Jesucristo, Hijo único de Dios,
nacido del Padre antes de todos los siglos:
Dios de Dios, Luz de Luz,
Dios verdadero de Dios verdadero,
engendrado, no creado,
de la misma naturaleza del Padre,
por quien todo fue hecho;
que por nosotros, los hombres,
y por nuestra salvación bajó del cielo,
y por obra del Espíritu Santo
se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre;
y por nuestra causa fue crucificado
en tiempos de Poncio Pilato;
padeció y fue sepultado,
y resucitó al tercer día, según las Escrituras,
y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre;
y de nuevo vendrá con gloria
para juzgar a vivos y muertos,
y su reino no tendrá fin.
Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida,
que procede del Padre y del Hijo, con el Padre y el Hijo
recibe una misma adoración y gloria,
y que habló por los profetas.
Creo en la Iglesia,
que es una, santa, católica y apostólica. (Credo de Nicea-Constantinopla)
Confieso que hay un solo bautismo para el perdón de los pecados.
Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. (Credo de Nicea-Constantinopla)
Amén.