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Covadonga

por Horacio Espinosa
Templo principal

Imagen de la Virgen María que se encuentra en una cueva en Covadonga, Principado de Asturias, España

Como ya muchos saben, no soy ni de cerca un erudito en cuestiones religiosas. Cuando me comentaron que un viaje que estaba emprendiendo incluia la visita al Santuario de Covadonga, realmente tuve que leer de que se trataba… dado que, desconocia todo sobre la existencia de este Santuario en Asturias. Perdón si  lastimo a algun lector pero piensen simplemente en mi ignorancia.

Comenzamos con los datos que investigue y escuche sobre el Santuario de Covadonga

No hay nada escrito respecto de los comienzos del culto a la Virgen María en la Cueva de Covadonga, más bien debemos referirnos a la tradición. La misma refiere que ésta Cueva de Covadonga servía de retiro a un ermitaño, quien  la habia dedicado al culto de la Virgen, cuya imagen allí veneraba.

Mas adelante en el tiempo, con la invasión de los moros, un cristiano llamado Pelayo, refugiado de los moros junto a otros de sus compañeros en aquellas montañas, entró en esa  cueva persiguiendo a un malhechor. Al encontrarse con el ermitaño, este le rogó a Pelayo que lo perdonara, puesto que se había acogido a la protección de la Virgen, y que algún dia él también tendría la necesidad de buscar en la Cueva el amparo y ayuda de Nuestra Señora.

Algunos historiadores opinan que lo más verosímil sea que, Pelayo y los cristianos, en la huída por aquellas montañas, hubiesen llevado consigo alguna imagen de la Virgen, y que la hayan colocado en la Cueva para implorar su protección, o también que la hubiesen puesto allí después de la victoria obtenida, a fin de dar culto a María Santísima en memoria’ y gratitud por el triunfo obtenido por su mediación. Y, más tarde, Pelayo, deseando tributar a María un homenaje perenne, edificó en la misma Cueva un altar a la Virgen María. 

Más alla de las diferencias en la historia, las Crónicas árabes, al hablar de Covadonga afirman que en esta Cueva las debilitadas fuerzas de Pelayo encontraron refugio, alimentándose de la miel que las abejas habían producido en las colmenas construidas en las hendiduras de las rocas.

Ante ella se libró la llamada «Batalla de Covadonga» y que vendría a ser una de «las primeras piedras de la Europa cristiana». Las viejas crónicas ponen en boca de Pelayo esta afirmación: «Nuestra esperanza está en Cristo y de este pequeño monte saldrá la salvación de España». Fue este el punto mas al norte donde pudieron ingresar los ejercitos musulamnes que dominaban la peninsula en aquel momento.

El rey Alfonso I y su esposa Dª Hermesinda, construyeron una iglesia y en ella fueron erigidos tres altares, dedicados uno a la Santísima Virgen, en el misterio de su Natividad; otro a San Juan Bautista y el tercero a San Andrés. Además, con el fin de que se tributara un culto continuo a la Madre de Dios, fundaron dichos monarcas un monasterio.

La escritura de fundación que se atribuye a Alfonso I dice que hace entrega de la iglesia a los monjes Benedictinos; trae la lista de donaciones de objetos para el culto y privilegios y firman el Rey y la Reina, tres Obispos, dos Abades y algunos caballeros. Manda trasladar desde el Monsacro una imagen de Nuestra Señora. A este templo construido en la hendidura de la peña se le llamó «del milagro» dado que al ser construido con madera y éstar ubicada sobre el abismo  , esto era un auténtico milagro que se mantuviese en pie.

Ahora, en cuanto a la visita en si, el Santuario queda en lo alto de unas montañanas conocidas como el techo de Asturias. Es un camino de subida algo pronunciado pero que el omnibus pudo recorrer sin problema.

Al llegar, no sabia sinceramente con que me iba a encontrar, nos recibe un templo muy grande que uno no puede imaginarse como llego a ser contruido en ese lugar.

Estacionamos y nos dirigimos a la cueva, aquí paso algo especial. Eramos un grupo grande y a pesar de esto ganaba el silencio, se escuchaban los ruidos de la creación.

Comenzamos subiendo las escalinatas hasta llegar a la cueva. Poco antes de llegar hay una placa de piedra escrita en Español Antiguo que recuerda que en ese lugar yacen los restros de Don Pelayo.

Al llegar a la cueva en si, el silencio era muy grande, todos sentiamos que alli habia pasado algo especial. Pudimos tener una reflexion del sacerdote que nos acompañaba y un tiempo de oración personal, ese tiempo se hizo muy profundo, no se bien por que, pero si se que Covandonga fue un momento especial en ese viaje.

Al finalizar nuestro tiempo personal, fuimos bajando desde la cueva hasta la explanada del templo, para prepararnos para la celebración de la Santa Misa.

Luego de la misma tuvimos un tiempo para distrutar las vistas, y luego bajamos al pueblo más cercano, llamado Cangas de Onis, parte del Parque Nacional donde esta enclavado el Santuario.

Tips de Viajero

  • Si desean visitar Covadonga les sugiero leer la historia mas completa, es muy interesante y ayuda a comprender el por que de la devoción.
  • Regálense un tiempo de silencio en la Cueva, como les conte, algo profundo pasa en ella.
  • Conozcan Cangas de Onis, esta muy cerca del Santuario y es un pueblo encantador.
  • Coman en la Viñatería El Paco, sobre todo degusten los chipirones

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