Evangelio según San Lucas 6, 27-36
Jesús dijo a sus discípulos:
«Yo les digo a ustedes que me escuchan: Amen a sus enemigos, hagan el bien a los que los odian.
Bendigan a los que los maldicen, rueguen por los que los difaman.
Al que te pegue en una mejilla, preséntale también la otra; al que te quite el manto, no le niegues la túnica.
Dale a todo el que te pida, y al que tome lo tuyo no se lo reclames.
Hagan por los demás lo que quieren que los hombres hagan por ustedes.
Si aman a aquellos que los aman, ¿qué mérito tienen? Porque hasta los pecadores aman a aquellos que los aman.
Si hacen el bien a aquellos que se lo hacen a ustedes, ¿qué mérito tienen? Eso lo hacen también los pecadores.
Y si prestan a aquellos de quienes esperan recibir, ¿qué mérito tienen? También los pecadores prestan a los pecadores, para recibir de ellos lo mismo.
Amen a sus enemigos, hagan el bien y presten sin esperar nada en cambio. Entonces la recompensa de ustedes será grande y serán hijos del Altísimo, porque él es bueno con los desagradecidos y los malos.
Sean misericordiosos, como el Padre de ustedes es misericordioso.
Hagamos lo que queremos que hagan por nosotros.
1) Hagan: Es tarea tuya y mía hacer el bien. Incluso esto implicará que haya gente que nos difama y nos quiere complicar la vida. Vos seguí, no te cierres a hacer el bien por culpa de aquellos que no aguantan tu luz y que por envidia son capaces de hacerte daño. Esto sucede en todo ámbito, incluso en el eclesial; pero vos seguí para adelante, seguí dando de vos al que lo necesite y no dejes de darte la oportunidad de tener un corazón generoso y libre. Sigamos construyendo aunque nos vengan a robar las ilusiones, sigamos caminando aunque nos pongan piedras, sigamos aliviando a otros aunque otros pongan bolsas de arena en nuestras espaldas. ¡Seguí!
2) Regla de oro: La regla de oro en relación con Dios es aquella de “no hagas aquello que no quieras que te hagan a ti”. Esa es la clave de tu convivencia con los demás. No dejes de apostar por tu vida y aprende a valorar pero valorándote y hacete valorar para que vos puedas valorar. No dejes de mirar a los ojos a la otra persona, no dejes de hacerla sentir importante, porque vos tenés esos ojitos que brillan. Vos sos valioso o valiosa, vos sos el sentido de vivir de muchos.
3) El mérito: Salí de vos, salí de tu zona de confort. Mostrarte prudentemente ante los demás como sos y a no bajar los brazos en lo que haces. Tenés grandezas y la grandeza de corazón se ve en las crisis y turbulencias. Hoy pilotea tu vida y no dejes de apostar por vivir. La vida es hermosa y el tiempo se pasa, no dejes de caminar por construir tu vida. En esta vida te chocarás con gente buena y mala, gente que te ayudará y gente que no. Pero vos, y solo vos, sos quien decidirá a quién te aferras y a quién no.
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