Evangelio según San Mateo 8,18-22.
Al verse rodeado de tanta gente, Jesús mandó a sus discípulos que cruzaran a la otra orilla.
Entonces se aproximó un escriba y le dijo: “Maestro, te seguiré adonde vayas”.
Jesús
le respondió: “Los zorros tienen sus cuevas y las aves del cielo sus
nidos; pero el Hijo del hombre no tiene dónde reclinar la cabeza”.
Otro de sus discípulos le dijo: “Señor, permíteme que vaya antes a enterrar a mi padre”.
Pero Jesús le respondió: “Sígueme, y deja que los muertos entierren a sus muertos”.
Cada vez que visitas nuestros anunciantes estas ayudando a Misioneros Digitales
El seguimiento.
1) Es libre: Dios no obliga a nadie nada, sino más bien te invita y te promete tu plenitud. Lo que Dios desea es que seas más vos, al ser vos mismo te llevará a seguirlo a Jesús desde ese llamado y ese carisma que Dios mismo te dió a vos para que lo des todo en servicio a nosotros, tus cercanos.
2) Deja: Hay que aprender a liberarse de aquello que nos ata y que no nos permite ser nosotros mismos, es aquello que te lleva a la muerte en vos y que habitualmente son cosas fantasiosas, no son reales, sino más bien productos de tu cabeza: el miedo a que se enojen, a que quedes mal, a que no colmes espectativas de otros, etc. Aprende a dejar aquello que te aleja de Dios y de ser vos.
3) No reclinar: Tu vida es un caminar y tenés mucho por descubrir y personas por conocer. No te estanques en una situación, persona o cosa. Pero ¿cómo darme cuenta? Te dejo algunos puntitos:
*¿Sé cuál es el carisma que Dios me regaló para darlo a los demás?
*¿Soy plenamente yo o soy lo que otros quieren que sea?
*¿Hice feliz a alguien?
Un pequeño aporte económico tuyo, puede ayudarnos
a continuar con nuestra misión
¡Dios te bendiga!. ¡Gracias!

Discover more from Misioneros Digitales Católicos MDC
Subscribe to get the latest posts sent to your email.
3 comentarios
gracias, por los discernimientos diarios,
Gracias por hacernos dar cuenta cada día de cuánto tenemos . Y cuánto podemos dar. Dios los bendiga.
Gracias por llevar la palabra de Dios con tanta pasión, disciplina y humildad.