Inicio Reflexiones GANAR, PERDER, FRACASAR, TRIUNFAR…

GANAR, PERDER, FRACASAR, TRIUNFAR…

por Pbro. Leandro Bonnin
ganar-perder-fracasar

El paso de los días suele permitir que las ideas decanten, que los ánimos se serenen, que el corazón pueda ver con más claridad, que uno comience a mirar nuevamente a las personas detrás de las ideas y las frases…

Y -sobre todo- que Dios aparezca con la luz de su Palabra y permita dimensionar mejor las cosas.

¿Qué es ganar, qué es perder, para un cristiano?

No voy a ser yo un militante de una suerte de dualismo que rechaza y desprecia todo lo material y temporal en pos de lo eterno y espiritual. Porque el Verbo se hizo Carne. Y a veces coinciden los planos inmanente y trascendente.

Pero, ¿qué es fracasar, qué es triunfar, a los ojos de Dios?

El evangelio de hoy lo dice clarito: «Dios dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes».

Y lo decía el Evangelio de ayer: el más grande es… el que se hace como un niño pequeño. Como María, la pequeña.

Pequeñez no es debilidad, ni cobardía, ni acomplejamientos.

Pequeñez es obediencia a Dios, es sentido de su trascendencia, es comprender que YO NO SOY DIOS, es aceptar los límites que me impone mi ser de creatura.

¿Quién gana? El que es obediente a Dios, aunque externamente parezca un tonto.

¿Quién pierde? El que come del fruto del arbol del Bien y del Mal, queriendo arrebatar la divinidad, poniendose en el lugar del Creador.

¿Quién fracasa? El que «se la cree», el que no quiere ser dócil al Padre, el que quiere mirar a todos desde arriba y señalar con el dedo con sonrisa burlona o con odio cruel.

¿Quién triunfa? El que es capaz de amar siempre, e incluso en la prueba intenta seguir amando y perdonando.

Triunfa el que se juega por la verdad aunque la verdad parezca derrotada, y otros se rían en su cara. Que lucha sin ser violento, sin mentir, sin manipular.

Triunfa el que no confunde el éxito con la felicidad, ni la ventaja personal con el bien verdadero.

Triunfa el que permanece fiel a su conciencia, a la vida y a la Vida. El que es coherente y consecuente. El que tiene una sola cara, un solo discurso, una sola vida.

Ese, el que logra permanecer fiel aún en la tormenta, ese es el que gana. El que puede sonreír y estar alegre incluso cuando está solo y no hay cámaras, porque sabe que Dios lo ve y le sonríe. Sonríe porque escucha a Dios decir en su corazón: «estoy contento con vos».

Esto es LOCURA a los ojos del mundo, pero te aseguro que -cuando lo probás- se muestra más razonable que todas las razones.

Yo intento es. Intento vivir así. A veces me sale, a veces no.

Te invito a sumarte a este club de locos.

Tu ayuda nos permite mantener esta página y 
 el proyecto de Misioneros Digitales

¡Gracias por tu generosidad!
¡Dios te bendiga!

 

Misioneros Digitales Donaciones

 

 

 

Related Articles

2 comentarios

Avatar
Veeronica Peralta agosto 19, 2019 - 10:22 am

Excelente reflexión,muchas gracias, bendiciones .

Reply
Avatar
Pina López Arias agosto 20, 2019 - 8:20 am

Acertado pensamiento ! Gracias !

Reply

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: