La verdadera paz es un don de Dios para compartir con el mundo, mientras que la alegría perfecta no se encuentra en …
¡Gracias Señor, por el don de tu Cuerpo y tu Sangre, presente en el Sagrario! Tú eres el alimento milagroso con el que nos unes a tu divino corazón.
Señor, cambia y transforma por completo mi corazón, un corazón que está contaminado por las tentaciones y mis pecados, por los ruidos …