Meditación de día 30 de marzo - Misioneros Digitales Católicos MDC
Portada » Meditación de día 30 de marzo

Meditación de día 30 de marzo

por Pbro. Luis A. Zazano
JUAN 5

Evangelio según san Juan 5, 17-30

Jesús dijo a los judíos:
“Mi Padre trabaja siempre, y yo también trabajo”.
Pero para los judíos esta era una razón más para matarlo, porque no sólo violaba el sábado, sino que se hacía igual a Dios, llamándolo su propio Padre.
Entonces Jesús tomó la palabra diciendo: “Les aseguro que el Hijo no puede hacer nada por sí mismo sino solamente lo que ve hacer al Padre; lo que hace el Padre, lo hace igualmente el Hijo.
Porque el Padre ama al Hijo y le muestra todo lo que hace. Y le mostrará obras más grandes aún, para que ustedes queden maravillados.
Así como el Padre resucita a los muertos y les da vida, del mismo modo el Hijo da vida al que él quiere.
Porque el Padre no juzga a nadie: él ha puesto todo juicio en manos de su Hijo,
para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo, no honra al Padre que lo envió.
Les aseguro que el que escucha mi palabra y cree en aquel que me ha enviado, tiene Vida eterna y no está sometido al juicio, sino que ya ha pasado de la muerte a la Vida.
Les aseguro que la hora se acerca, y ya ha llegado, en que los muertos oirán la voz del Hijo de Dios; y los que la oigan, vivirán.
Así como el Padre dispone de la Vida, del mismo modo ha concedido a su Hijo disponer de ella,
y le dio autoridad para juzgar porque él es el Hijo del hombre.
No se asombren: se acerca la hora en que todos los que están en las tumbas oirán su voz
y saldrán de ellas: los que hayan hecho el bien, resucitarán para la Vida; los que hayan hecho el mal, resucitarán para el juicio.
Nada puedo hacer por mí mismo. Yo juzgo de acuerdo con lo que oigo, y mi juicio es justo, porque lo que yo busco no es hacer mi voluntad, sino la de aquel que me envió.

Mi padre trabaja

1) Trabajar: Es la dignidad del hombre que lo une con lo divino. Ni vos ni yo podemos vivir de arriba, de la dependencia del otro. Es trabajar por lo mío y para lo mío. Por eso en el trabajo de cada día está el eje de la santidad. Porque santidad implica producir y en la vida el producir significa hacer cosas desde mí para los demás. Donde está puesto tu trabajo hoy, será donde esté puesta tu producción a la santidad.

2) Da vida: Qué hermoso saber que Dios vino a darte vida. Y que en este caminar como creyentes que somos, pasa todo por ello, por ser personas con vida. Vos y yo tenemos que recordar siempre que somos personas que damos vida a los que nos rodean. Somos personas que transmiten vida desde nuestra vocación. Y la religión es generar vida, y no muerte. No podemos matar desde la religión ilusiones o entusiasmos a vivir, al contrario, somos personas de vida.

3) Juzgar: El juicio será a través de nuestros actos. Aunque debo reconocerte que muchas cosas ya la pagamos desde aquí. Ya que si sos soberbio la paga será esa soledad en la que te dejan los que te rodean. Muchas de las situaciones que hoy te duelen también pueden ser producto de tus actos. Hoy pedí a Dios que sane tu vida y te llene de su misericordia. Hasta el cielo no paramos.


Discover more from Misioneros Digitales Católicos MDC

Subscribe to get the latest posts sent to your email.

Artículos relacionados

Deja un comentario

Este sitio web utiliza cookies para mejorar su experiencia. Asumimos que está de acuerdo con esto, pero puede optar por no aceptarlas si lo desea. Acceptar Leer más

Privacidad & Políticas de Cookies

Discover more from Misioneros Digitales Católicos MDC

Subscribe now to keep reading and get access to the full archive.

Continue reading